
Comunidades de cuenca Bobos–Nautla apelan al Poder Judicial para frenar proyectos hidroeléctricos
febrero 23, 2026
Juan David Castilla/Xalapa. La cuenca del río Bobos–Nautla se ha convertido en el epicentro de una histórica defensa del territorio y los recursos naturales en el estado de Veracruz.
Bajo la premisa de que «sin agua no hay vida», comunidades campesinas y defensores ambientales han consolidado un movimiento colectivo para proteger este cuerpo de agua que alimenta manantiales, sostiene la biodiversidad regional y garantiza la soberanía alimentaria y económica de miles de familias.
La lucha, que suma años de resistencia, se encuentra actualmente en un punto de inflexión legal ante los tribunales federales. La preocupación central de los habitantes radica en el impacto irreversible que los proyectos hidroeléctricos podrían tener sobre el ecosistema.
De acuerdo con los defensores, la instalación de represas no solo alteraría el flujo natural del río, sino que comprometería el acceso al agua para el consumo humano y las actividades agrícolas, además de erosionar la identidad cultural ligada al afluente.
“Es el tesoro que tenemos en nuestra región», señalan los pobladores, quienes ven en la defensa del río el único camino para asegurar el futuro de las próximas generaciones.
La mirada de la sociedad civil está puesta en la próxima audiencia que se celebrará en el Juzgado Décimo Séptimo de Distrito en el Estado de Veracruz. Esta instancia judicial tiene en sus manos la responsabilidad de decidir sobre los recursos legales interpuestos por las comunidades.
La resolución será determinante para definir si prevalecen los intereses de desarrollo energético privado o si se privilegia el derecho humano a un medio ambiente sano y la protección de los ciclos vitales de la cuenca.
Bajo la consigna “#RíosLibres”, el movimiento social ha intensificado su presencia en redes sociales y foros públicos, buscando visibilizar que el agua es un bien común y no una mercancía.
Los activistas recalcan que la biodiversidad del Bobos–Nautla es única y que cualquier intervención de gran escala bajo el esquema de hidroeléctricas despojaría a las comunidades de su principal fuente de vida. La defensa se mantiene firme, a la espera de un fallo que siente un precedente en la protección de los ríos veracruzanos frente a las presiones extractivistas.











