
Sheinbaum presenta primeras conclusiones para iniciar fracking en México
agosto 6, 2026
- Se prohibirá en la región Misantla – Tampico
Carlos Guzmán | Corresponsal CDMX.- La presidenta Claudia Sheinbaum presentó este jueves las conclusiones preliminares de la Comisión de Gas No Convencional, un grupo integrado por 54 especialistas que concluyó que México no alcanzará la soberanía energética únicamente con energías renovables, eficiencia energética y un mayor aprovechamiento del gas convencional, por lo que recomendó evaluar el desarrollo de yacimientos de gas no convencional mediante fracturamiento hidráulico (fracking), aunque únicamente bajo estrictas condiciones ambientales, sociales y científicas.
El informe representa un cambio relevante en la discusión sobre el fracking en México.
Aunque el comité propuso mantener la prohibición de estas actividades en la Cuenca Tampico-Misantla por razones ambientales, de biodiversidad y densidad poblacional, planteó continuar los estudios para determinar la viabilidad de proyectos en las cuencas Sabinas-Burro-Picachos, ubicadas en Coahuila y Nuevo León, así como en la Cuenca de Burgos, en el noreste de Tamaulipas.
Durante la presentación en Palacio Nacional, la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz, explicó que la comisión fue creada por instrucción de la presidenta para realizar una evaluación basada en evidencia científica sobre las técnicas de exploración y extracción de gas natural, sus impactos ambientales, sociales y económicos, así como las experiencias internacionales y los estándares de protección ambiental.
Precisó que el grupo trabajó dividido en cuatro comisiones especializadas en ingeniería, agua, impacto ambiental y social, así como planeación y prospectiva, y sostuvo mesas de trabajo con la Secretaría de Energía, Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), además de especialistas de Estados Unidos y Canadá.
La geofísica Alma América Porres Luna explicó que México consume actualmente 9.1 mil millones de pies cúbicos diarios de gas natural, de los cuales el 58 por ciento se destina a la generación eléctrica, actividad que depende en un 70 por ciento de este combustible.
Advirtió que el país importa actualmente el 75 por ciento del gas que consume, principalmente desde Estados Unidos, y que el 93 por ciento de esas importaciones provienen precisamente de yacimientos no convencionales explotados mediante fracturamiento hidráulico.
De mantenerse la tendencia actual, señaló, el consumo nacional podría alcanzar 10.8 mil millones de pies cúbicos diarios hacia 2030, incrementando aún más la dependencia energética del exterior.
El comité propuso una estrategia escalonada para reducir esa dependencia antes de recurrir al desarrollo de gas no convencional.
Entre las medidas destacan acelerar la generación eléctrica mediante fuentes renovables, impulsar programas nacionales de eficiencia energética, incrementar la producción de gas convencional, eliminar la quema de gas en campos petroleros y fortalecer la cogeneración eficiente.
Según los especialistas, estas acciones permitirían disminuir significativamente las importaciones, pero no serían suficientes para alcanzar la autosuficiencia energética.
La profesora e investigadora de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, Paulina Góvara, informó que México posee un recurso prospectivo estimado en 141.5 billones de pies cúbicos de gas natural no convencional, concentrado principalmente en las cuencas de Burgos, Sabinas-Burro-Picachos y Tampico-Misantla.
No obstante, aclaró que ese potencial aún debe confirmarse mediante estudios técnicos y perforaciones exploratorias para determinar las reservas realmente aprovechables.
El comité estableció que cualquier eventual proyecto deberá cumplir requisitos ambientales estrictos.
Entre ellos destacan la prohibición de utilizar agua dulce para el fracturamiento hidráulico; el empleo exclusivo de agua salada extraída de formaciones profundas; el reciclaje de al menos 75 por ciento del agua utilizada; la eliminación de sustancias químicas altamente tóxicas; el monitoreo permanente de acuíferos, ríos y ecosistemas; consultas previas, libres e informadas a las comunidades; y la publicación abierta de toda la información relacionada con el manejo del agua y los aditivos empleados.
El director de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, José Antonio Hernández Espriú, señaló que antes de autorizar cualquier proyecto será indispensable demostrar que las formaciones profundas con agua salada están completamente desconectadas de los acuíferos de agua dulce destinados al consumo humano y a las actividades agrícolas.
Asimismo, propuso establecer un sistema independiente de monitoreo científico para supervisar de manera permanente la calidad del agua, la actividad sísmica, la protección de los ecosistemas y el cumplimiento de las medidas ambientales.
Como conclusión, el comité reiteró que la prioridad nacional debe seguir siendo la transición hacia energías limpias y la eficiencia energética; sin embargo, sostuvo que el aprovechamiento del gas no convencional podría convertirse en un componente estratégico para fortalecer la soberanía energética de México, siempre que exista evidencia científica suficiente y se cumplan rigurosamente todas las condiciones ambientales, sociales y técnicas planteadas por los especialistas.











