“El Niño” tendrá efectos en el abasto del agua y la producción agrícola 

abril 20, 2026

Jorge Luis Vázquez Aguirre, catedrático de la Facultad de Instrumentación Electrónica de la Universidad Veracruzana (UV), alertó que estudios recientes indican que “El Niño” podría presentarse con intensidad en el 2026 y generar afectaciones importantes en la entidad y el resto del país.  

El docente de la Licenciatura en Ciencias Atmosféricas explicó que este fenómeno de origen climático es un calentamiento anómalo del océano Pacífico en la zona ecuatorial, lo cual altera los patrones de temperatura a nivel global.  

Cuando esta masa de agua salada de enfría por debajo de lo normal recibe el nombre de “La Niña”, y junto con el anterior forma parte de un ciclo que ocurre periódicamente.  

Aunque aún no se conoce con certeza qué provoca el primer fenómeno, aparece en intervalos de dos a siete años, generalmente formándose entre abril y junio y alcanzando su máxima intensidad en diciembre.  

Afectaciones relevantes 

Vázquez Aguirre mencionó que “El Niño” suele provocar sequías prolongadas, lo que reduce la disponibilidad de agua y perjudica directamente distintas actividades productivas.  

Igualmente, aunque disminuye la cantidad de ciclones tropicales en el océano Atlántico, intensifica los que se forman en el Pacifico, que también podrían causar afectaciones en algunas zonas de Veracruz.   

El académico compartió que el fenómeno ocurrió en los años 1982-1983, 1997-1998, 2014-2015 y el último en 2024-2025, y dejó daños importantes en diversos sectores; los modelos de pronóstico indican que el resto del 2026 se va a desarrollar un “Niño” intenso. 

“Estas predicciones se sustentan en modelos dinámicos y estadísticos implementados en países como Estados Unidos, Japón, Francia y Australia, que han demostrado ser confiables a lo largo del tiempo”, puntualizó. 

El experto advirtió que en el rubro agrícola los efectos podrían ser severos, pues la disminución de lluvias y la sequía impactarían directamente los cultivos, especialmente aquellos dependientes de las condiciones climáticas, lo cual se traduciría en una baja productividad que afectaría a la economía local y al abasto de alimentos.  

“Con este panorama, es primordial analizar experiencias pasadas para anticipar escenarios y tomar decisiones informadas en sectores como la agricultura, el manejo del agua, la salud y la energía”, manifestó.  

“El Niño” suele provocar sequías intensas

Problemática global 

El catedrático dio a conocer que “El Niño” no solo afecta a regiones cercanas al océano Pacífico, ya que modifica la circulación atmosférica global y altera el clima en distintas zonas del planeta.  

Ante eso, los gobiernos y la sociedad deben prepararse debidamente. Australia, Estados Unidos e incluso Perú han implementado medidas preventivas tras experiencias previas.   

Vázquez Aguirre mencionó que, aunque en México existen instituciones como el Centro de Estudios y Pronósticos Meteorológicos de la Secretaría de Protección Civil que generan información especializada, aún se requiere fortalecer la comunicación hacia la población.  

“Es fundamental lograr que el conocimiento llegue a todos los sectores, y de esta forma se promueva una participación de la sociedad en el ámbito científico; además, hace falta mayor investigación a fin de comprender los fenómenos del cambio climático y sus impactos, así como para diseñar respuestas efectivas”, enfatizó. 

El experto destacó el papel de la academia en la formación de profesionales conscientes y preparados para enfrentar los desafíos, y en la generación de conocimiento útil a la sociedad. 

“En este tema tenemos mucho trabajo por delante, y es fundamental unificar visiones y caminar juntos hacia una misma meta”, concluyó.