Doce rituales para recibir el Año Nuevo con esperanza y buena fortuna

diciembre 31, 2025

Redacción/Xalapa. El cierre de un año no solo marca el paso del tiempo: también abre un espacio simbólico para la renovación, el deseo y la expectativa. En distintas culturas —y cada vez más en celebraciones domésticas— los rituales de Año Nuevo se convierten en pequeñas ceremonias cargadas de significado. Algunos apelan a la suerte, otros al amor, la abundancia o la salud, pero todos comparten la misma intención: comenzar el ciclo con el pie derecho.

Aquí presentamos 12 rituales populares para recibir el Año Nuevo, ideales para quienes buscan arrancar enero con optimismo y una pizca de magia.

1. Comer las doce uvas
A la medianoche, una uva por cada campanada. Cada una representa un deseo para los doce meses del año. El reto no es solo pedir, sino creer.

2. Usar ropa interior de colores
El rojo se asocia con el amor; el amarillo, con el dinero y la prosperidad. La tradición dicta que debe estrenarse esa noche.

3. Dar la vuelta a la manzana con una maleta
Para quienes desean viajar, salir a la calle con una maleta promete un año lleno de aventuras y nuevos destinos.

4. Brindar con el pie derecho
Dar el primer paso del año con el pie derecho simboliza buenos comienzos y decisiones acertadas.

5. Barrer la casa hacia afuera
Un gesto simbólico para expulsar las malas energías y dejar espacio a lo nuevo.

6. Encender velas
Cada color tiene un propósito: blanco para la paz, verde para la salud, azul para la tranquilidad, dorado para el éxito.

7. Comer lentejas
Muy popular en América Latina y Europa, se cree que atraen abundancia económica durante el año.

8. Escribir deseos y guardarlos
Anotar metas o anhelos y conservar el papel durante el año funciona como recordatorio y acto de intención.

9. Romper platos o copas viejas
En algunas culturas, romper lo viejo simboliza dejar atrás conflictos y comenzar de cero.

10. Abrazar a alguien a medianoche
Un gesto sencillo que augura cercanía, afecto y vínculos fortalecidos durante el año entrante.

11. Abrir puertas y ventanas
Permite que “entre” el Año Nuevo y que salgan las cargas del ciclo que termina.

12. Agradecer en voz alta
Antes de pedir, agradecer. Reconocer lo vivido —lo bueno y lo difícil— prepara el ánimo para lo que viene.

Más allá de su origen o veracidad, estos rituales funcionan como pausas conscientes: pequeños actos que nos recuerdan que el futuro no se adivina, pero sí puede imaginarse. Y, a veces, imaginarlo con alegría es el primer paso para construirlo.