Diagnóstico tardío agrava casos de enfermedad de Chagas

mayo 20, 2026

19/05/2026, Xalapa, Ver.- La detección oportuna del mal de Chagas continúa siendo uno de los principales retos sanitarios en Veracruz y en diversas regiones del país, advirtió María de la Soledad Lagunes Castro, investigadora del Laboratorio de Docencia, Investigación y de Servicios (Ladiser) de la Universidad Veracruzana (UV), región Orizaba-Córdoba. 

Durante su participación en el XII Simposio en Ciencias Biomédicas “Enfermedades infecciosas y no infecciosas”, la especialista explicó que el tratamiento disponible contra Trypanosoma cruzi, parásito causante de esta enfermedad, solo es efectivo durante la fase aguda de la infección, es decir, dentro de los primeros 30 días posteriores al contagio. 

“A partir de que pica la chinche se tienen 30 días para acudir al sector salud para realizar la prueba, luego se envía al paciente a un hospital para que posteriormente se le administre el medicamento”, señaló. 

Lagunes Castro destacó en su ponencia “Enfermedad de Chagas, variabilidad genética de Trypanosoma cruzi y su influencia en el diagnóstico clínico”, que la detección temprana es complicada debido a que los síntomas iniciales suelen confundirse con otras enfermedades febriles. 

Además, después de las primeras semanas ya no es fácil encontrar al parásito en la sangre, lo que obliga a utilizar pruebas serológicas o moleculares más complejas. 

La investigadora del Ladiser señaló que los métodos comerciales presentan limitaciones para detectar variantes locales del parásito

La académica explicó que uno de los mayores problemas es la variabilidad genética del Trypanosoma cruzi, situación que provoca errores diagnósticos con los reactivos comerciales utilizados en México. 

Comentó que muchos de los anticuerpos comerciales empleados para pruebas diagnósticas de ELISA y Western Blot fueron diseñados con cepas de Argentina y Brasil, por lo que no siempre reconocen adecuadamente las variantes circulantes en territorio mexicano. 

Como ejemplo, relató estudios realizados en comunidades rurales de la región centro de Veracruz y zonas serranas colindantes con Oaxaca, donde identificaron familias completas con varios integrantes infectados, aunque algunas pruebas comerciales reportaban resultados negativos. 

“Hay una gran cantidad de chinches y una gran cantidad de infecciones”, expresó al referirse a localidades rurales de la región de Orizaba y Omealca. 

La investigadora indicó que en trabajos de campo efectuados por su grupo recolectaron chinches transmisoras para aislar cepas locales del parásito y desarrollar pruebas experimentales que permitieran mejorar la detección. 

La detección tardía impide suministrar el tratamiento disponible contra el parásito causante del mal de Chagas, advirtió la ponente

Lagunes Castro subrayó que actualmente la principal estrategia de prevención sigue siendo el control vectorial, es decir, evitar la presencia de chinches transmisoras en viviendas y comunidades. 

No obstante, señaló que la expansión de asentamientos humanos hacia zonas selváticas ha favorecido la adaptación doméstica del insecto y enfatizó que el mal de Chagas ya no debe considerarse exclusivo del sureste mexicano, pues existen casos documentados en múltiples estados del país. 

La ponente reiteró la necesidad de fortalecer la vigilancia epidemiológica, mejorar las herramientas diagnósticas con variantes regionales del parásito y garantizar atención médica oportuna para evitar complicaciones cardíacas y gastrointestinales que pueden manifestarse incluso décadas después de la infección.