Tiene México una de las tasas más altas de embarazos adolescentes de AL

enero 7, 2026
México registra una de las tasas más altas de gestación temprana o embarazos adolescentes en América Latina. Según el Inegi, cada año nacen aproximadamente 340 mil bebés de madres menores de 19 años, señala una iniciativa para diseñar y ejecutar políticas públicas específicas dirigidas a niñas y adolescentes embarazadas.
La propuesta legislativa es impulsada por la diputada Ana Isabel González González (PRI), en la que se establece que dichas acciones deberán asegurar, en todo momento, el interés superior de las hijas e hijos, así como la no discriminación, continuidad educativa y corresponsabilidad institucional.
La iniciativa con enfoque de derechos, equidad y protección integral, que garantizan su acceso efectivo a la educación, salud, alimentación y acompañamiento psicosocial, añadió un artículo 17 a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, fue girada a la Comisión de Derechos de la Niñez y Adolescencia.
Argumenta que el embarazo adolescente, especialmente en el grupo etario de 15 a 19 años, constituye una problemática compleja que impacta de manera significativa en la salud, el desarrollo personal, la educación y las perspectivas de vida de las y los jóvenes.
Asimismo, México se posiciona entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con las tasas más altas de embarazo adolescente, lo que exige una respuesta legislativa integral que contemple un enfoque intersectorial y que respete los derechos humanos, así como la perspectiva de género e interculturalidad.
González González señala que el fenómeno no sólo afecta la salud y el desarrollo personal de las adolescentes, sino también sus oportunidades de acceso a la educación, empleo, estigmatización social, servicios de salud y educación sexual integral.
Además, explica que la violencia sexual y las dinámicas de poder desiguales también juegan un papel crucial, donde el consentimiento se ve comprometido por factores como la coerción o la dependencia económica. Las normas culturales y los estereotipos de género que idealizan la maternidad temprana también contribuyen a esta problemática.
Con todo lo anterior, la presente iniciativa propone abordar el tema de asegurar el bienestar integral de las niñas y adolescentes que se encuentren en gestación. Para que estos apoyos sean efectivos, deben atenderse tanto las necesidades materiales como emocionales, educativas y sociales de las madres adolescentes, con un enfoque de equidad y derechos humanos, precisa.











