Menores inimputables y entornos fracturados facilitan reclutamiento del narco

febrero 21, 2026

Isabel Ortega/Xalapa, Ver.– El especialista en seguridad, David Saucedo, afirmó que la captación de adolescentes para actividades como halconeo y narcomenudeo de parte de grupos criminales es un fenómeno que no es exclusivo de Veracruz, sino que se replica en distintas regiones del país.

“Los grupos criminales han incrementado poco a poco el reclutamiento de menores por varios factores. En primer término, porque muchos son inimputables o reciben sentencias de corta duración, incluso por delitos graves. Eso representa una ventaja operativa para las organizaciones”, explicó.

Agregó que otro elemento es el bajo costo que representa para las células delictivas incorporar a adolescentes a sus filas. “Pueden pagarles salarios mucho menores en comparación con otros integrantes de la estructura criminal, e incluso en algunos casos se les remunera con drogas”, sostuvo.

Saucedo detalló que el fenómeno tiene raíces sociales profundas. En zonas urbanas marginadas y comunidades rurales existen hogares fracturados, ausencia de redes familiares sólidas y bajos niveles socioeconómicos, lo que facilita que niñas, niños y adolescentes sean absorbidos por el crimen organizado.

A ello se suma —dijo— la disminución en la edad de inicio en el consumo de drogas, lo que propicia que algunos menores se integren a estas estructuras para sostener sus adicciones. “No solo hablamos de halconeo o narcomenudeo, sino también de sicariato. Hay un número creciente de menores de 18 años involucrados en homicidios”, alertó.

El especialista consideró que el reclutamiento puede ser inducido o forzado, aunque también existen casos en los que adolescentes se incorporan por voluntad propia, influenciados por la narcocultura y la normalización de la violencia en ciertas regiones del país.

Sobre la ausencia de denuncias formales por reclutamiento forzado, explicó que muchas víctimas provienen de familias sin acceso a la justicia o con temor a represalias. “Hay contextos donde presentar una denuncia implica un riesgo mayor. Incluso, en algunos estados, las autoridades inhiben la denuncia con amenazas veladas”, afirmó.

Recordó que, de acuerdo con datos de la entonces Comisión Nacional de Búsqueda, antes de la salida de su titular, se contabilizaban más de 100 mil personas desaparecidas en el país, aunque no existe una cifra precisa sobre cuántos menores han sido reclutados por grupos delictivos.

Finalmente, David Saucedo consideró que el fenómeno es multicausal y que podría derivar en la conformación de nuevos colectivos que visibilicen específicamente el reclutamiento forzado de menores. No obstante, subrayó que el miedo y la vulnerabilidad social continúan siendo factores que inhiben la denuncia y dificultan dimensionar la magnitud real del problema.

En Veracruz, del 1 de diciembre de 2018 al 21 de febrero de 2026, se han registrado 2 mil 886 reportes de personas menores de edad (0 a 17 años) como desaparecidas, no localizadas y localizadas, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Búsqueda.

De ese total, 277 permanecen desaparecidas o no localizadas, lo que representa el 9.6 por ciento, mientras que 2 mil 609 han sido localizadas (90.4 por ciento). De las personas encontradas, 2 mil 581 fueron halladas con vida y 28 sin vida, lo que refleja que, aunque la mayoría de los casos se resuelven, aún existe un número importante de niñas, niños y adolescentes cuyo paradero se desconoce.

Por municipio, la mayor incidencia se concentra en Xalapa y Veracruz puerto, donde además se observa una mayor proporción de casos en mujeres menores de edad. En Xalapa se contabilizan 155 hombres y 289 mujeres; en Veracruz, 145 hombres y 294 mujeres. Les siguen Coatzacoalcos (80 hombres y 147 mujeres), Córdoba (48 hombres y 120 mujeres) y Poza Rica (31 hombres y 59 mujeres). Las cifras muestran que el fenómeno impacta principalmente en zonas urbanas del estado y que las adolescentes mujeres representan el grupo con mayor número de registros en los principales municipios.