Avanza la instalación de más de 12 mil consultorios para atención primaria en salud

octubre 6, 2026

  • Su puesta en marcha será en enero de 2027

Carlos Guzmán | Corresponsal CDMX.- El gobierno federal pondrá en marcha, a partir de enero de 2027, una red de 12 mil 750 consultorios de atención primaria de la salud en 24 entidades del país, con una premisa central: que ninguna persona sea rechazada por no pertenecer a una determinada institución de seguridad social.

La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que estos consultorios, integrados al Servicio Universal de Salud (SUS), estarán ubicados tanto en comunidades apartadas como en zonas urbanas y permitirán que la población reciba atención médica gratuita para padecimientos que no sean graves, además de medicamentos básicos.

El proyecto representa un cambio relevante en el primer nivel de atención, pues una persona podrá acudir al consultorio que se encuentre cerca de su casa, trabajo o del sitio donde se encuentre, independientemente de si cuenta con IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar, Pemex o cualquier otro esquema de atención.

De acuerdo con Eduardo Clark, subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica, la meta es universalizar este modelo y garantizar el principio de “cero rechazo”.

Esto significa que cualquier persona deberá ser recibida, valorada y orientada; si el padecimiento requiere atención especializada, tendrá una ruta definida para ser canalizada a un centro de salud u hospital.

La estrategia también busca reducir la saturación de las unidades médicas. Los casos que no sean graves podrán resolverse directamente en estos consultorios, mientras que las urgencias o enfermedades que requieran estudios y atención especializada serán referidas a unidades hospitalarias cercanas.

Sheinbaum detalló que durante los próximos meses se adecuarán los espacios donde funcionarán los consultorios.

Se aprovecharán casas de salud abandonadas, espacios públicos y otros inmuebles, mientras que los equipos serán adquiridos de manera centralizada.

La rehabilitación estará a cargo de comités vecinales, que recibirán recursos y capacitación y utilizarán mano de obra de las propias comunidades.

La participación comunitaria será parte fundamental del proceso. Las asambleas para definir las necesidades de cada inmueble comenzaron a principios de octubre y continuarán durante el mes.

En ellas, los habitantes identificarán trabajos como pintura, impermeabilización y adecuaciones menores para poner en funcionamiento los consultorios.

Otro reto será contar con el personal suficiente. El gobierno abrió una convocatoria para médicos, médicas, enfermeras, enfermeros y personal técnico auxiliar.

Hasta el momento, informó Clark, 73 mil profesionales de la salud se han postulado. También podrán participar personas jubiladas del sector sin perder su derecho a la pensión, de acuerdo con las condiciones de la convocatoria.

El modelo pretende ir más allá de la consulta y la entrega de medicamentos. Los profesionales deberán realizar acciones de prevención, detección oportuna, vacunación, planificación familiar y promoción de estilos de vida saludables.

Además, los pacientes podrán contar con seguimiento de acuerdo con su nivel de riesgo poblacional.
Alejandro Svarch, director del IMSS-Bienestar, señaló que uno de los objetivos centrales es enfrentar la fragmentación que históricamente ha caracterizado al sistema sanitario mexicano.

El modelo contempla criterios comunes de atención, medicamentos e insumos, pruebas de laboratorio y un expediente electrónico que permita compartir información entre instituciones.

Así, el consultorio SUS será concebido como el primer punto de contacto: recibirá al paciente, determinará sus necesidades y, cuando sea necesario, garantizará su referencia a otros servicios. Incluso se prevén mecanismos para canalizar estudios de laboratorio, atención especializada y urgencias mediante rutas definidas.

El proyecto tendrá su prueba decisiva en la capacidad del gobierno para poner en operación miles de puntos de atención y garantizar personal, medicamentos, equipo y coordinación entre instituciones.

Su principal apuesta, de acuerdo con las autoridades, es que el acceso a la atención primaria deje de depender de la institución a la que pertenece cada mexicano y se convierta en una puerta de entrada común al sistema público de salud.