
Excesos y accidentes empañan festejos mundialistas en el centro de Xalapa
julio 1, 2026
Juan David Castilla/Xalapa. Lo que inició como una celebración popular en las calles de la capital veracruzana, con motivo del triunfo de la Selección Mexicana de fútbol sobre Ecuador, concluyó con un sombrío saldo de dos personas lesionadas, conatos de bronca y un intenso despliegue de limpieza pública durante la madrugada y mañana de este miércoles primero de julio de dos mil veintiséis.
La Plaza Sebastián Lerdo de Tejada fue escenario de la fiesta tricolor, congregando a cientos de fanáticos que disfrutaron de bandas en vivo y música de viento; sin embargo, el ambiente estrictamente familiar se desvirtuó por completo con el paso de las horas, impulsado de manera directa por el consumo desmedido y sin regulación de bebidas alcohólicas entre los grupos de jóvenes asistentes.
La falta de control y la imprudencia provocaron lesiones físicas graves durante el desarrollo de los festejos nocturnos, registrándose el incidente de mayor alerta en la propia explanada de la Plaza Lerdo, donde una joven mujer resultó con una herida en la cabeza tras ser lanzada de forma efusiva por el aire por un grupo de aficionados, quienes debido al estado de ebriedad en el que se encontraban no lograron atraparla en su trayectoria de descenso, provocando que se impactara brutalmente contra el suelo de concreto.
De manera paralela, en el Paseo de Los Lagos, el desorden alcanzó niveles críticos cuando otra ciudadana cayó al agua por la multitud enardecida, logrando ser rescatada por los cuerpos de auxilio sin que afortunadamente se reportaran lesiones que pusieran en peligro inminente su vida.
La concentración masiva comenzó a dispersarse paulatinamente alrededor de la una de la madrugada, instante en el que las familias veracruzanas desalojaron el primer cuadro de la ciudad dejando la vía pública tapizada de envases de vidrio, latas y desechos sólidos.
Ante el panorama de suciedad, el Ayuntamiento de Xalapa activó desde las primeras horas q sus cuadrillas operativas de limpia pública, las cuales trabajaron a marcha forzada lavando a presión las banquetas, la plaza y las escalinatas del Palacio de Gobierno para normalizar el espacio urbano y permitir que la capital veracruzana recobrara su rutina cotidiana.











