Premio IMSS a la Competitividad

diciembre 22, 2021

Redacción/El Demócrata. Al hablar de competitividad evocamos un precepto de excelencia que los actores públicos y privados aspiramos vivir en el seno de nuestras organizaciones. En el IMSS, la competitividad es la capacidad de superar nuestros propios estándares, ofreciendo un valor diferenciado, el cual impacta directamente en los servicios que el Instituto ofrece. Este diferenciador es resultado de un proceso continuo de esfuerzo, mejora e innovación que impacta en la cultura organizacional y en la satisfacción de la población usuaria.

La calidad es la prerrogativa que dirige nuestros valores, por lo que las directrices del IMSS están encaminadas a transformarlo en una institución de referencia por sus sistemas de gestión, los cuales tienen como prioridades la satisfacción de su población usuaria, la transparencia, la eficiencia del gasto y la austeridad que distinguen a la actual administración.

Para integrar en un mecanismo institucional la constancia con la que se han desempeñado las unidades médicas, sociales y administrativas, nació en 1999 el “Premio IMSS a la Calidad” que se consolidó con rango de Norma Institucional en 2003, adquiriendo el nombre de “Premio IMSS a la Competitividad” a partir de 2014.

En este certamen se realizan evaluaciones conforme al Modelo Institucional para la Competitividad con base en ocho criterios: Planeación, Derechohabiencia y Población Usuaria, Liderazgo, Procesos, Talento Humano, Conocimiento Organizacional e Innovación, Responsabilidad Social y Evaluación.

Las unidades pueden participar en dos modalidades: “Premio IMSS a la Competitividad” y “Distintivo Águila”. El primero reconoce a quienes obtienen resultados sobresalientes, y el segundo a quienes cada año, hasta por tres años, mantienen o mejoran su puntaje.

El pasado 18 de noviembre celebramos la vigésima segunda entrega del “Premio IMSS a la Competitividad”, reconociendo a 51 unidades médicas, administrativas y sociales que en medio del momento más crítico de la pandemia lograron implementar medidas para mejorar su desempeño. Ello surge como una simbólica muestra de la resiliencia y capacidad que caracteriza a la Familia IMSS para adaptarse, incluso en la adversidad, sin perjudicar los resultados de sus esfuerzos.

Sin importar el desafío vivido durante 2020, las y los trabajadores del Instituto reafirmaron su compromiso de la mejor manera que conocen: con un inagotable empeño por brindar servicios y atención de calidad.

Lo hicieron implementando medidas que fueron desde mejoras en las habilidades del personal hasta la optimización de procesos y controles en la gestión de recursos públicos.

Hoy en día, la población usuaria sabe que el IMSS la cobija, que refrenda esfuerzos extraordinarios y que continúa trabajando porque su satisfacción es la prioridad.