Crisis sanitaria en Xalapa; 300 fosas sépticas en la colonia 6 de Junio

abril 21, 2026

Juan David Castilla/Xalapa. Una emergencia de salud pública se agrava en la colonia 6 de Junio, donde la ausencia histórica de un sistema formal de drenaje ha provocado el colapso de al menos 300 fosas sépticas, afectando directamente la calidad de vida de más de 750 familias.

Esta problemática, que se arrastra desde la fundación del asentamiento hace más de una década, ha llegado a un punto crítico en este 2026 debido a que los depósitos artesanales han quedado totalmente rebasados.

Jenny de la Cruz Torres, representante en la zona del Tronconal, denunció que los derrames de aguas residuales son constantes en las calles de terracería, generando focos de infección permanentes y olores fétidos que permean en todo el sector, sin que las autoridades municipales hayan logrado implementar una solución de fondo.

La situación se torna particularmente peligrosa durante la temporada de lluvias, cuando el desbordamiento de las aguas negras invade las viviendas y las áreas de tránsito común, exponiendo a la población a enfermedades gastrointestinales y brotes de dengue.

Ante la desesperación y la falta de infraestructura sanitaria oficial, los colonos han recurrido a medidas improvisadas, como la excavación de zanjas y canales a cielo abierto para intentar desviar los desechos; sin embargo, estas acciones resultan insuficientes y solo trasladan el riesgo sanitario a otras áreas de la colonia.

Además del colapso del sistema de desechos, los habitantes padecen un suministro irregular de agua potable y una marcada deficiencia en el alumbrado público, factores que incrementan la vulnerabilidad de la zona.

A pesar de que los vecinos han sostenido reuniones directas con la alcaldesa Daniela Griego Ceballos para exponer la urgencia del desazolve y la construcción de una red de alcantarillado, señalan que la respuesta institucional ha sido desalentadora.

Los colonos apuntan específicamente a la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento (CMAS) por la lentitud en la atención de las solicitudes de emergencia, bajo el argumento de que el proceso de regularización del asentamiento sigue en curso.

No obstante, las familias argumentan que el estatus jurídico de la tierra no debería ser un impedimento para atender un riesgo sanitario que afecta principalmente a niñas, niños y personas adultas mayores.