Demuelen muro en el Parque del Jaguar: dará paso a un corredor turístico hacia la zona arqueológica

septiembre 29, 2026

Tras meses de severas críticas por parte de prestadores de servicios y visitantes, maquinaria pesada comenzó la demolición del denominado “muro de la vergüenza”, una estructura levantada en el acceso tradicional de la zona arqueológica como parte de las obras del Parque del Jaguar. El retiro forma parte de la estrategia federal Tulum Renace, cuyo propósito central es abrir un andador peatonal continuo y recuperar el dinamismo económico en el entorno de las ruinas mayas.

El módulo demolido, que albergaba bebederos de agua y servicios sanitarios, enfrentó constantes señalamientos debido a que sus instalaciones prácticamente nunca operaron de manera adecuada. Su permanencia, sumada a la alteración de las rutas tradicionales de ingreso, fue catalogada por locatarios y artesanos como un obstáculo físico que desvió el tránsito de los viajeros y agravó la caída de visitantes en los negocios aledaños.

⇒ La edificación del Parque del Jaguar representó una inversión cercana a los 2 mil 700 millones de pesos, de acuerdo con los balances finales de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu). No obstante, las modificaciones en los accesos y los cobros implementados coincidieron con una baja en la afluencia turística, lo que derivó en la pérdida de ingresos y el cierre de establecimientos.

Frente al descontento social, las autoridades federales aplicaron una reducción en las tarifas de ingreso y determinaron derribar la estructura para devolverle fluidez al trayecto. Con la apertura de este nuevo corredor turístico, se busca que quienes visitan el vestigio arqueológico transiten libremente frente a las tiendas y restaurantes de la zona.

Como parte del reordenamiento logístico, el proyecto reactivó el transporte asistido para conectar la plaza comercial con la entrada a las ruinas, un tramo de aproximadamente un kilómetro de distancia. El antiguo y emblemático “trenecito” que realizaba este recorrido fue reemplazado formalmente por flotillas de carritos eléctricos, cuyo pasaje tiene una tarifa regulada de 20 pesos por persona.

⇒ Con el derribo del muro y la habilitación del andador, el destino costero inicia una etapa de ajuste operativo para optimizar la experiencia de los turistas y reconciliar la infraestructura pública con la actividad de las familias que viven del turismo local.