Sheinbaum le responde a Trump: “estamos contra el narco”

mayo 7, 2026

Carlos Guzmán | Corresponsal CDMX.- La presidenta Claudia Sheinbaum respondió este jueves a las advertencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una posible intervención más agresiva contra el narcotráfico, y aseguró que México sí está actuando contra los grupos criminales, aunque subrayó que el problema de las drogas no puede resolverse únicamente con acciones de seguridad, sino atacando también el consumo en territorio estadounidense.

Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum matizó las declaraciones de Trump, quien afirmó que si México no actúa contra el narcotráfico, Estados Unidos lo hará.

“No dijo exactamente eso, dijo: ‘si no actúa, entonces Estados Unidos va a actuar’. Esa fue su declaración”, señaló.

La mandataria sostuvo que su gobierno mantiene una estrategia activa contra la delincuencia organizada y destacó resultados recientes en materia de seguridad, entre ellos una reducción cercana al 50 por ciento en homicidios dolosos, el desmantelamiento de 2 mil 500 laboratorios clandestinos y múltiples detenciones sustentadas —afirmó— en carpetas de investigación y pruebas judiciales.

Además, aseguró que también ha disminuido el flujo de fentanilo de México hacia Estados Unidos.

El punto central de la respuesta presidencial fue el reconocimiento que hizo Sheinbaum sobre un nuevo documento oficial del gobierno estadounidense, firmado por Trump, titulado National Drug Control Strategy, en el que —dijo— Washington reconoce por primera vez de manera explícita que enfrenta un grave problema interno de consumo de drogas.

La presidenta consideró que este reconocimiento representa un cambio relevante en la postura estadounidense, ya que históricamente el enfoque se había centrado en responsabilizar a México por el tráfico de drogas.

“Por primera vez reconocen que tienen que entrar al problema del consumo”, afirmó.

Sheinbaum explicó que el documento plantea estrategias preventivas en escuelas, campañas de salud pública y acciones contra las sobredosis, lo que, según dijo, coincide con la posición que México ha defendido en el diálogo bilateral.

La mandataria recordó incluso una conversación previa con Trump, en la que el republicano le preguntó por qué México no enfrenta niveles de drogadicción comparables con los de Estados Unidos.

Según Sheinbaum, ella respondió que esto se debe principalmente a “los valores familiares” y al tejido social mexicano, además de las campañas preventivas impulsadas por el gobierno federal.

La presidenta insistió en que la cooperación bilateral debe mantenerse bajo cuatro principios: respeto a la soberanía, integridad territorial, confianza mutua y responsabilidad compartida.

En ese contexto, subrayó que así como México colabora para reducir el tráfico de drogas, Estados Unidos debe asumir acciones equivalentes para detener el tráfico ilegal de armas hacia territorio mexicano.

“Al mismo nivel que está la disminución del tráfico de droga de México a Estados Unidos, tienen que reconocer que debe parar el tráfico de armas de Estados Unidos a México”, declaró.

Sheinbaum aseguró que incluso ese punto ya aparece reconocido en la nueva estrategia antidrogas estadounidense.

La mandataria también respondió a las declaraciones del fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, quien adelantó que continuarán las acusaciones contra funcionarios mexicanos presuntamente ligados al narcotráfico.

Ante ello, Sheinbaum exigió nuevamente que Washington entregue pruebas formales.

“Nosotros no protegemos a nadie, pero para detener a alguien tiene que cumplirse con la ley mexicana”, sostuvo.

Criticó que hasta ahora las acusaciones difundidas públicamente no han estado acompañadas de evidencias contundentes y recordó que el gobierno mexicano ya extraditó a más de 90 personas requeridas por Estados Unidos.

En contraste, reclamó que Washington no ha entregado a México a presuntos implicados en casos relacionados con huachicol ni a personas vinculadas con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

Aunque confirmó que existe comunicación y coordinación permanente con el gobierno estadounidense, Sheinbaum dejó claro que México no aceptará intervenciones ni injerencias extranjeras.

“Colaboración sí, pero sin violar soberanía”, enfatizó.

La presidenta reiteró que la relación bilateral en materia de seguridad debe sostenerse bajo respeto mutuo y no mediante presiones políticas o amenazas unilaterales.