
Reportan derrame de chapopote en arroyos de Coatzintla y Poza Rica
abril 13, 2026
Juan David Castilla/Xalapa. Una nueva alerta ambiental se ha encendido en la región norte de la entidad tras el reporte de presuntos derrames de hidrocarburos que afectan cuerpos de agua estratégicos en los municipios de Coatzintla y Poza Rica.
Habitantes de la comunidad Benito Juárez, en Coatzintla, denunciaron la presencia de contaminantes directamente en el cauce de un arroyo que conecta con la localidad de Santa María, lo que representa un riesgo inminente para el ecosistema local y el abastecimiento de agua.
Simultáneamente, en Poza Rica, vecinos de la colonia Floresta reportaron una situación similar en el arroyo Salsipuedes, donde se observa una densa mancha de hidrocarburo desplazándose corriente abajo, lo que ha generado una atmósfera de zozobra ante las posibles afectaciones a la salud pública y al entorno natural de las familias que habitan en las riberas.
La preocupación de los pobladores se centra en la rápida propagación del contaminante, el cual amenaza con extenderse a lo largo del cauce hasta alcanzar zonas agrícolas y ganaderas de la comunidad de Santa María.
A pesar de la gravedad de los reportes y de la visibilidad del daño, los ciudadanos manifestaron su profunda inconformidad ante la falta de una respuesta oficial por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Denunciaron que, hasta el momento, la empresa paraestatal no ha instalado barreras de contención ni ha activado los protocolos de mitigación necesarios para frenar el avance del crudo, permitiendo que la mancha avance sin control por los afluentes de la zona norte, lo que intensifica el reclamo social por la aparente negligencia operativa.
Esta contingencia en los arroyos de Coatzintla y Poza Rica se suma a la crisis que ya enfrentan las zonas costeras de la entidad, incrementando la presión sobre las autoridades ambientales para realizar una evaluación de daños integral.
Los habitantes advierten que la falta de limpieza inmediata en los cauces de agua dulce podría derivar en una contaminación irreversible de los mantos freáticos y la pérdida de fauna acuática local.
La demanda ciudadana es clara: se requiere la intervención urgente de brigadas especializadas que aseguren el sellado de las fugas, presuntamente derivadas de instalaciones petroleras obsoletas, y el inicio de labores de remediación que garanticen la seguridad sanitaria de las comunidades afectadas, las cuales permanecen en estado de alerta permanente.

