Dormir bien, clave para la salud física y mental

abril 8, 2026
Paola Cortés Pérez
Fotos: Omar Portilla Palacios
07/04/2026, Xalapa, Ver.- Dormir no es un lujo, sino una necesidad biológica fundamental para el bienestar integral, ya que tiene un papel esencial en la salud física, emocional y cognitiva, afirmó Fabio Alfredo García García, investigador del Instituto de Ciencias de la Salud de la Universidad Veracruzana (UV), durante la sesión educativa “Dormir bien para vivir mejor”.
Durante la charla promovida por la Coordinación Médica del Sistema de Atención Integral a la Salud (Saisuv), el especialista explicó que el sueño es un proceso fisiológico activo, regulado por el cerebro y sincronizado con el ciclo luz-oscuridad, el cual determina los ritmos de vigilia y descanso.
Por lo tanto, el uso de dispositivos móviles durante la noche altera este ciclo, al inhibir la producción de melatonina —hormona clave para iniciar el sueño—, lo que retrasa el descanso y deteriora su calidad.
Enfatizó que dormir adecuadamente favorece funciones esenciales como el aprendizaje, la memoria y la regulación hormonal, además de fortalecer el sistema inmunológico. También señaló que durante este proceso el cerebro elimina desechos metabólicos, proceso que contribuye a reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas.
El investigador advirtió que su privación tiene efectos negativos en la salud mental, al incrementar la irritabilidad, la ansiedad y el riesgo de depresión. Además, la falta de descanso provoca una mayor activación de la amígdala, región cerebral asociada a las emociones, lo que genera respuestas emocionales exageradas y dificultades en la toma de decisiones.



Asimismo, destacó que dormir menos de lo necesario puede impactar otros sistemas del organismo, al favorecer alteraciones metabólicas, aumento de peso y debilitamiento del sistema inmunológico, además de elevar el riesgo de accidentes, especialmente al conducir con somnolencia.
Finalmente, recomendó adoptar hábitos de higiene del sueño, como mantener horarios regulares para dormir y despertar, reducir el uso de pantallas por la noche, evitar estimulantes y procurar la exposición a la luz natural durante el día. Con ello, señaló, es posible mejorar la calidad del descanso y proteger la salud a largo plazo.











