
Analiza México posibles cambios en los aranceles de Estados Unidos
febrero 19, 2026
El Gobierno de México mantiene una vigilancia estrecha sobre las declaraciones emitidas por la representación comercial de Estados Unidos respecto a la posible modificación de los aranceles aplicados al acero y al aluminio. Durante su conferencia matutina de este 18 de febrero de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró que, aunque existen indicios positivos, todavía no hay una confirmación oficial sobre ajustes específicos.
La mandataria señaló que su administración ha solicitado de manera permanente la revisión de estas tasas impositivas, ya que afectan no solo a las materias primas, sino también a una amplia gama de productos derivados y equipos industriales.
Actualmente, los aranceles impuestos por el país vecino alcanzan niveles del 50 por ciento, una cifra que la jefa del Ejecutivo federal calificó como sumamente elevada. Esta carga tributaria genera distorsiones en las cadenas de suministro y eleva los costos de producción para diversas industrias en ambos lados de la frontera.
Por consiguiente, el Gobierno de México argumenta que estas medidas resultan contraproducentes para el mercado estadounidense, ya que provocan un incremento en los precios finales de los productos y alimentan el fenómeno inflacionario. La eliminación de estas barreras permitiría un flujo comercial más eficiente y competitivo para la región de América del Norte.
Además de los efectos económicos directos, la incertidumbre sobre la permanencia de estos gravámenes dificulta la planeación de inversiones a largo plazo en el sector metalúrgico. La presidenta mencionó que la administración tiene conocimiento de que es posible un cambio de postura por parte de Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, pero insistió en actuar con prudencia hasta contar con un documento formal. Un ajuste a la baja sería recibido como una excelente noticia para el sector exportador mexicano, el cual desempeña un papel crucial en la integración industrial regional.
La administración mexicana confía en que el diálogo diplomático rinda frutos en el corto plazo para normalizar el intercambio comercial de metales. La cooperación entre ambas naciones resulta vital para mantener la estabilidad de los mercados, especialmente ante los retos económicos globales actuales.
Mientras se concreta una respuesta definitiva, las autoridades nacionales continuarán presentando argumentos técnicos que demuestren los beneficios de un comercio libre de obstáculos arancelarios innecesarios. El sello de la política exterior actual sigue siendo la defensa de los intereses nacionales a través de la negociación institucional y el respeto a los acuerdos previos.
Finalmente, el país se mantendrá a la espera de un pronunciamiento oficial por parte de las autoridades norteamericanas para definir las próximas estrategias de apoyo a la industria local. La mandataria reiteró que cualquier reducción en los aranceles beneficiará directamente a los consumidores y fortalecerá la competitividad de las empresas mexicanas.
El Gobierno de México seguirá priorizando la estabilidad económica y la protección del empleo en las regiones productoras de acero y aluminio, asegurando que la voz de los productores nacionales sea escuchada en los foros internacionales de mayor relevancia.











