
¿Está México preparado para avanzar hacia una economía con menos efectivo?
octubre 22, 2026
CIUDAD DE MÉXICO.- En México, la adopción de herramientas financieras digitales enfrenta desafíos que van más allá de la infraestructura tecnológica. Siete de cada diez empresas reportan pagos tardíos de sus clientes.
Aunque el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI®) ya procesa un monto equivalente a 16.8 veces el Producto Interno Bruto del país, persiste el reto de integrar las soluciones digitales en las operaciones cotidianas de empresas y consumidores.
“El desafío no consiste únicamente en contar con infraestructura para realizar transacciones, sino en lograr que las herramientas digitales se incorporen de manera efectiva a la operación diaria”, explicó Julián Méndez, director de Cuentas Globales de Praxis.
Un análisis de Praxis estima que la cobranza tardía y los pagos incobrables representan un costo anual de entre 196 mil y 247 mil millones de pesos para las pequeñas y medianas empresas (pymes). Al incluir los micronegocios, la cifra asciende a entre 302 mil y 380 mil millones de pesos, mientras que para el conjunto de las empresas el impacto podría alcanzar entre 660 mil y 830 mil millones de pesos anuales.
En paralelo, México avanza en la discusión de una iniciativa de Ley de Economía Digital orientada a ampliar la aceptación de pagos digitales, entre cuyos objetivos se encuentran promover el uso de códigos QR en terminales que aceptan tarjetas y facultar a la Secretaría de Hacienda para determinar sectores en los que el pago digital sea el único medio permitido.
Sin embargo, la rapidez de una transacción no garantiza una operación financiera eficiente. Un pago que se acredita en 30 segundos, pero cuya conciliación contable tarda tres días, sigue generando fricciones para el negocio. Por ello, el desafío consiste en conectar la infraestructura de pagos con procesos como la cobranza, la dispersión y la conciliación financiera.
En este contexto, Praxis presenta fluXOne, una plataforma que integra estos procesos en un solo entorno digital. La solución permite a las empresas centralizar la cobranza, realizar dispersiones y conciliar movimientos, además de incorporar herramientas de inteligencia financiera para facilitar el seguimiento de los recursos y mejorar su gestión.
“El objetivo es reducir las tareas operativas que consumen tiempo y recursos, facilitar el seguimiento de los movimientos financieros y ofrecer mayor visibilidad sobre el flujo de dinero, para que las empresas puedan concentrarse en su operación y gestionar mejor su liquidez”, señaló Fabiola Sánchez, directora regional de Praxis para Latinoamérica y CEO en fluXOne.
La plataforma también busca simplificar la administración de pagos provenientes de distintos canales como bancos, tarjetas, tiendas de conveniencia, servicios y plataformas digitales. Al concentrar esta información, fluXOne facilita el seguimiento de la cobranza y la conciliación de movimientos, reduciendo la necesidad de operar con herramientas independientes.
Uno de sus componentes es Nexa, un asistente financiero desarrollado con inteligencia artificial que ayuda a las personas a administrar sus pagos mediante recordatorios, consultas de información y recomendaciones sobre hábitos financieros. Con esta funcionalidad, Praxis busca extender los beneficios de la integración digital más allá de las empresas y contribuir a que los usuarios tengan mayor claridad sobre sus finanzas.
“Queremos que las personas puedan tener sus finanzas más ordenadas y que pagar sea un proceso más sencillo. La tecnología debe servir para eliminar fricciones y acercar soluciones que realmente faciliten la vida cotidiana”, concluyó Sánchez.











