Familias de personas que mueren por suicidio requieren acompañamiento especializado

septiembre 10, 2026

Ariadna García
Xalapa, Ver.-

Las familias y personas cercanas a quienes mueren por suicidio requieren acompañamiento especializado para enfrentar un proceso de duelo que puede ser distinto al de otros tipos de muerte, señaló la psicóloga Rachel Carolina Ordaz.

La especialista explicó que la postvención busca atender a quienes permanecen después de un suicidio, no solamente a los familiares, sino también a compañeros de trabajo o escuela, maestros y vecinos.

“En los últimos años nos hemos enfocado más en la cuestión de la prevención del suicidio. También es dar una mirada justamente este año de qué ocurre con los que quedan, qué ocurre con los que permanecen”, señaló.

Explicó que se estima que al menos 10 personas pueden resultar afectadas directamente después de un suicidio, por lo que es necesario generar espacios para hablar sobre la pérdida y brindar apoyo psicológico.

“Dentro de la postvención es algo que se busca: acompañar y comprender que es una pérdida y un duelo diferente a cualquier otro tipo de muerte”, afirmó.

Destacó que hablar abiertamente sobre el suicidio y la salud mental contribuye a disminuir el estigma que enfrentan las familias, quienes en ocasiones pueden sentirse señaladas o tener dificultades para expresar lo que están viviendo.

“Demos la posibilidad de platicar, hablar el tema del suicidio tal y como es. Hablemos de suicidio y hablemos de salud mental, porque eso reduce el estigma y aumenta el apoyo”, expresó.

La psicóloga señaló que las personas que atraviesan un duelo por suicidio pueden requerir atención psicológica o psiquiátrica, por lo que recomendó acercarse a los servicios de salud mental disponibles, así como a líneas de atención en crisis.

Añadió que la atención no debe limitarse a los días posteriores a la pérdida, sino mantenerse durante el proceso de duelo, especialmente cuando aparecen señales de afectación emocional.

Entre estas señales mencionó el aislamiento, el abandono de actividades que antes disfrutaba la persona, la desesperanza, cambios en el sueño o alimentación y comentarios relacionados con la muerte o con no querer estar presente.
Ante estas situaciones, recomendó preguntar directamente si la persona ha pensado en suicidarse.

“¿Has pensado en suicidarte? ¿Has pensado en quitarte la vida?”, planteó como una pregunta que puede abrir la puerta para brindar ayuda.

La especialista subrayó que preguntar no significa provocar una conducta suicida y que, ante una respuesta afirmativa, lo importante es acompañar a la persona y buscar atención profesional.

“Como madre, como padre, como amigos, no sabemos cómo abordar esos temas. Entonces también al acudir nos educamos de manera colectiva”, concluyó.