
Falso que AMLO haya estado preocupado por declaraciones de “El Mayo”: Sheinbaum
junio 22, 2026
Falso que AMLO haya estado preocupado por declaraciones de “El Mayo”: Sheinbaum
Carlos Guzmán | Corresponsal CDMX.- La presidenta Claudia Sheinbaum, rechazó las versiones atribuidas al exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, quien en un adelanto de sus memorias asegura que el expresidente Andrés Manuel López Obrador estaba “muy preocupado” por la información que pudiera revelar Ismael “El Mayo” Zambada tras su captura en julio de 2024.
La mandataria sostuvo que la verdadera inquietud del entonces gobierno mexicano era conocer si agencias estadounidenses participaron de manera unilateral en la operación, lo que habría significado una violación a la soberanía nacional.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum subrayó que aún no se conoce el contenido completo del libro de Salazar y que las versiones difundidas corresponden únicamente a un adelanto periodístico.
No obstante, adelantó que la preocupación expresada por López Obrador nunca estuvo relacionada con posibles declaraciones del líder criminal, sino con las circunstancias de su traslado a territorio estadounidense.
“La preocupación no era qué iba a decir este personaje, cabeza de un grupo delictivo, sino cuál fue la participación de alguna agencia o del gobierno de Estados Unidos en la captura de El Mayo Zambada en México para llevarlo a Estados Unidos”, señaló.
La presidenta recordó que ese episodio derivó en un enfriamiento de la relación entre López Obrador y el entonces embajador estadounidense, debido a que las autoridades mexicanas nunca recibieron una explicación clara sobre cómo se concretó la captura y posterior traslado del capo sinaloense.
Según Sheinbaum, la exigencia del gobierno mexicano fue siempre obtener información transparente sobre el operativo y determinar si alguna institución estadounidense actuó sin coordinación con las autoridades nacionales.
En ese contexto, sostuvo que una acción de esa naturaleza habría constituido una injerencia indebida en asuntos internos del país.
“Lo que se planteó aquí durante bastante tiempo fue la defensa de la soberanía y la solicitud de que se informara con claridad cómo se dio esa detención”, afirmó.
La mandataria insistió en que el cuestionamiento no estaba relacionado con la detención de Zambada, quien también enfrentaba órdenes de aprehensión en México, sino con el procedimiento utilizado para concretarla.
Reiteró que la posición de su administración es que cualquier acción de seguridad binacional debe realizarse bajo esquemas de coordinación y comunicación entre ambos gobiernos.
“Si Estados Unidos tiene información sobre la ubicación de una persona con orden de aprehensión, esa información debe compartirse y las operaciones deben ser ejecutadas por las fuerzas mexicanas”, explicó.
Sheinbaum aseguró que actualmente no existe ninguna preocupación respecto a posibles revelaciones derivadas del caso y enfatizó que la investigación sobre la captura continúa en manos de la Fiscalía General de la República, que mantiene comunicación con el Departamento de Justicia estadounidense para esclarecer los hechos.
La presidenta Claudia Sheinbaum, rechazó las versiones atribuidas al exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, quien en un adelanto de sus memorias asegura que el expresidente Andrés Manuel López Obrador estaba “muy preocupado” por la información que pudiera revelar Ismael “El Mayo” Zambada tras su captura en julio de 2024.
La mandataria sostuvo que la verdadera inquietud del entonces gobierno mexicano era conocer si agencias estadounidenses participaron de manera unilateral en la operación, lo que habría significado una violación a la soberanía nacional.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum subrayó que aún no se conoce el contenido completo del libro de Salazar y que las versiones difundidas corresponden únicamente a un adelanto periodístico.
No obstante, adelantó que la preocupación expresada por López Obrador nunca estuvo relacionada con posibles declaraciones del líder criminal, sino con las circunstancias de su traslado a territorio estadounidense.
“La preocupación no era qué iba a decir este personaje, cabeza de un grupo delictivo, sino cuál fue la participación de alguna agencia o del gobierno de Estados Unidos en la captura de El Mayo Zambada en México para llevarlo a Estados Unidos”, señaló.
La presidenta recordó que ese episodio derivó en un enfriamiento de la relación entre López Obrador y el entonces embajador estadounidense, debido a que las autoridades mexicanas nunca recibieron una explicación clara sobre cómo se concretó la captura y posterior traslado del capo sinaloense.
Según Sheinbaum, la exigencia del gobierno mexicano fue siempre obtener información transparente sobre el operativo y determinar si alguna institución estadounidense actuó sin coordinación con las autoridades nacionales.
En ese contexto, sostuvo que una acción de esa naturaleza habría constituido una injerencia indebida en asuntos internos del país.
“Lo que se planteó aquí durante bastante tiempo fue la defensa de la soberanía y la solicitud de que se informara con claridad cómo se dio esa detención”, afirmó.
La mandataria insistió en que el cuestionamiento no estaba relacionado con la detención de Zambada, quien también enfrentaba órdenes de aprehensión en México, sino con el procedimiento utilizado para concretarla.
Reiteró que la posición de su administración es que cualquier acción de seguridad binacional debe realizarse bajo esquemas de coordinación y comunicación entre ambos gobiernos.
“Si Estados Unidos tiene información sobre la ubicación de una persona con orden de aprehensión, esa información debe compartirse y las operaciones deben ser ejecutadas por las fuerzas mexicanas”, explicó.
Sheinbaum aseguró que actualmente no existe ninguna preocupación respecto a posibles revelaciones derivadas del caso y enfatizó que la investigación sobre la captura continúa en manos de la Fiscalía General de la República, que mantiene comunicación con el Departamento de Justicia estadounidense para esclarecer los hechos.
Carlos Guzmán | Corresponsal CDMX.- La presidenta Claudia Sheinbaum, rechazó las versiones atribuidas al exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, quien en un adelanto de sus memorias asegura que el expresidente Andrés Manuel López Obrador estaba “muy preocupado” por la información que pudiera revelar Ismael “El Mayo” Zambada tras su captura en julio de 2024.
La mandataria sostuvo que la verdadera inquietud del entonces gobierno mexicano era conocer si agencias estadounidenses participaron de manera unilateral en la operación, lo que habría significado una violación a la soberanía nacional.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum subrayó que aún no se conoce el contenido completo del libro de Salazar y que las versiones difundidas corresponden únicamente a un adelanto periodístico.
No obstante, adelantó que la preocupación expresada por López Obrador nunca estuvo relacionada con posibles declaraciones del líder criminal, sino con las circunstancias de su traslado a territorio estadounidense.
“La preocupación no era qué iba a decir este personaje, cabeza de un grupo delictivo, sino cuál fue la participación de alguna agencia o del gobierno de Estados Unidos en la captura de El Mayo Zambada en México para llevarlo a Estados Unidos”, señaló.
La presidenta recordó que ese episodio derivó en un enfriamiento de la relación entre López Obrador y el entonces embajador estadounidense, debido a que las autoridades mexicanas nunca recibieron una explicación clara sobre cómo se concretó la captura y posterior traslado del capo sinaloense.
Según Sheinbaum, la exigencia del gobierno mexicano fue siempre obtener información transparente sobre el operativo y determinar si alguna institución estadounidense actuó sin coordinación con las autoridades nacionales.
En ese contexto, sostuvo que una acción de esa naturaleza habría constituido una injerencia indebida en asuntos internos del país.
“Lo que se planteó aquí durante bastante tiempo fue la defensa de la soberanía y la solicitud de que se informara con claridad cómo se dio esa detención”, afirmó.
La mandataria insistió en que el cuestionamiento no estaba relacionado con la detención de Zambada, quien también enfrentaba órdenes de aprehensión en México, sino con el procedimiento utilizado para concretarla.
Reiteró que la posición de su administración es que cualquier acción de seguridad binacional debe realizarse bajo esquemas de coordinación y comunicación entre ambos gobiernos.
“Si Estados Unidos tiene información sobre la ubicación de una persona con orden de aprehensión, esa información debe compartirse y las operaciones deben ser ejecutadas por las fuerzas mexicanas”, explicó.
Sheinbaum aseguró que actualmente no existe ninguna preocupación respecto a posibles revelaciones derivadas del caso y enfatizó que la investigación sobre la captura continúa en manos de la Fiscalía General de la República, que mantiene comunicación con el Departamento de Justicia estadounidense para esclarecer los hechos.
La presidenta Claudia Sheinbaum, rechazó las versiones atribuidas al exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, quien en un adelanto de sus memorias asegura que el expresidente Andrés Manuel López Obrador estaba “muy preocupado” por la información que pudiera revelar Ismael “El Mayo” Zambada tras su captura en julio de 2024.
La mandataria sostuvo que la verdadera inquietud del entonces gobierno mexicano era conocer si agencias estadounidenses participaron de manera unilateral en la operación, lo que habría significado una violación a la soberanía nacional.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum subrayó que aún no se conoce el contenido completo del libro de Salazar y que las versiones difundidas corresponden únicamente a un adelanto periodístico.
No obstante, adelantó que la preocupación expresada por López Obrador nunca estuvo relacionada con posibles declaraciones del líder criminal, sino con las circunstancias de su traslado a territorio estadounidense.
“La preocupación no era qué iba a decir este personaje, cabeza de un grupo delictivo, sino cuál fue la participación de alguna agencia o del gobierno de Estados Unidos en la captura de El Mayo Zambada en México para llevarlo a Estados Unidos”, señaló.
La presidenta recordó que ese episodio derivó en un enfriamiento de la relación entre López Obrador y el entonces embajador estadounidense, debido a que las autoridades mexicanas nunca recibieron una explicación clara sobre cómo se concretó la captura y posterior traslado del capo sinaloense.
Según Sheinbaum, la exigencia del gobierno mexicano fue siempre obtener información transparente sobre el operativo y determinar si alguna institución estadounidense actuó sin coordinación con las autoridades nacionales.
En ese contexto, sostuvo que una acción de esa naturaleza habría constituido una injerencia indebida en asuntos internos del país.
“Lo que se planteó aquí durante bastante tiempo fue la defensa de la soberanía y la solicitud de que se informara con claridad cómo se dio esa detención”, afirmó.
La mandataria insistió en que el cuestionamiento no estaba relacionado con la detención de Zambada, quien también enfrentaba órdenes de aprehensión en México, sino con el procedimiento utilizado para concretarla.
Reiteró que la posición de su administración es que cualquier acción de seguridad binacional debe realizarse bajo esquemas de coordinación y comunicación entre ambos gobiernos.
“Si Estados Unidos tiene información sobre la ubicación de una persona con orden de aprehensión, esa información debe compartirse y las operaciones deben ser ejecutadas por las fuerzas mexicanas”, explicó.
Sheinbaum aseguró que actualmente no existe ninguna preocupación respecto a posibles revelaciones derivadas del caso y enfatizó que la investigación sobre la captura continúa en manos de la Fiscalía General de la República, que mantiene comunicación con el Departamento de Justicia estadounidense para esclarecer los hechos.











