DE LA MARCHA AL CONCIERTO: PLAZA LERDO ESTRENA ROSTRO

junio 12, 2026
PLAZA LERDO Y LOS JUEVES MUSICALES
Hay espacios que no solamente están hechos de piedra, concreto o historia; hay lugares que tienen memoria propia, y en Xalapa pocos significan tanto como la Plaza Lerdo.
Ricardo Ahued Bardahuil conoce el carácter de los xalapeños, entiende la relación que existe entre la ciudad y sus espacios públicos, por eso desde la Secretaría de Gobierno ha impulsado una idea sencilla, pero con mucho fondo: regresarles a las familias el punto de encuentro más emblemático de la capital veracruzana por medio del arte de la música.
A través de la Coordinación de Promoción de los Valores Cívicos y Culturales, encabezada por Karla Rocher, se llevan a cabo los Jueves Musicales en Plaza Lerdo, un proyecto que se suma al rescate del corazón de la ciudad tras los trabajos de mejoramiento integral realizados en la plaza, Palacio de Gobierno y su entorno histórico.
Durante años, la Plaza Lerdo ha sido relacionada con marchas, protestas, reclamos sociales y eventos políticos; una especie de termómetro social de Veracruz. Pero ahora también muestra otra cara: la del arte, la convivencia y el encuentro entre ciudadanos y talentos locales.
En esta tercera edición tocó el turno a los jóvenes de la Secundaria Técnica número 3, integrantes de la reconocida “Búhos Marching Band México”, agrupación xalapeña que ha puesto el nombre de Veracruz en escenarios internacionales gracias a su disciplina y calidad musical y de la que tanto estamos orgullosos.
La imagen tenía mucho simbolismo: los estudiantes estaban colocados sobre las mismas escalinatas de Catedral que han visto pasar movimientos sociales, manifestaciones históricas y hasta aquella famosa gráfica del movimiento estridentista, cuando un automóvil antiguo fue subido en reversa como parte de una expresión artística que rompía con lo tradicional.
Esta vez no hubo consignas ni reclamos; hubo música.
La postal era otra: una banda juvenil llenando la plaza de sonido y energía, la Catedral Metropolitana recién iluminada como fondo, luces proyectadas sobre los edificios históricos y las familias tomando nuevamente un espacio que siempre les ha pertenecido.
Quisimos vivirlo de cerca y nos fuimos a reportear, la experiencia superó lo esperado, hay que vivirlo para dimensionarlo. La lluvia apareció a media presentación y parecía que el concierto terminaría antes de tiempo, pero pasó exactamente lo contrario: comenzaron a abrirse los paraguas.
La mayoría sabía entonces que podía llover y aun así llegó. Otros buscaron refugio bajo los arcos de Palacio de Gobierno, algunos permanecieron de pie, pero casi nadie quiso irse. El chubasco terminó siendo parte del espectáculo.
La Plaza Lerdo, tantas veces escenario del conflicto cotidiano, está mostrando ahora que también puede ser escenario de cultura y identidad xalapeña. Un jueves cualquiera terminó convertido en una fiesta ciudadana, con jóvenes que nos mostraron que la educación también se construye con arte, disciplina y talento.
*Crónica exclusiva para El Democrata
tlacuilosmc@hotmail.com