
Indígenas de la Sierra de Santa Martha acusan exclusión gubernamental en salud
junio 5, 2026
Juan David Castilla/Xalapa. El colapso del sistema de atención médica en las zonas rurales del sur veracruzano detonó el descontento de cientos de jornaleros de origen popoluca, quienes denunciaron que al gobierno estatal no le interesa la salud de las comunidades vulnerables.
La parálisis de diez años en la construcción del Centro de Salud con Servicios Ampliados (CESSA) de Soteapan obliga a los enfermos a desplazarse hacia clínicas periféricas desprovistas de laboratorios, rayos X y cuadros básicos de medicinas, un escenario que violenta los derechos humanos fundamentales de los pueblos originarios.
Los testimonios de las bases campesinas rurales reflejan que el maltrato del personal administrativo y el desabasto crónico en los módulos de Tonalapan han cancelado las opciones de recuperación para pacientes con secuelas neurológicas o males crónico-degenerativos.
El abandono de esta obra, que fue impulsada inicialmente por gestiones de comités locales, se agudizó durante el bienio de Miguel Ángel Yunes Linares, dejando a miles de habitantes de la Sierra de Santa Martha sin un espacio digno para la atención de sus padecimientos clínicos.
Los comités comunitarios detallaron que las solicitudes formales de obra pública para carreteras sacacosechas y puentes deteriorados se han unificado bajo el reclamo central de justicia sanitaria.
Por tal motivo, habitantes del sector indígena ratificaron su asistencia al emplazamiento del próximo miércoles 10 de junio en la Plaza Lerdo de Xalapa, sentenciando que la resistencia civil y la denuncia pública son los únicos mecanismos disponibles para forzar la conclusión del inmueble clínico abandonado, debido a que las familias de escasos recursos carecen de capital para costear la medicina particular en la región.











