La ‘diplomacia del panda’: China retira sus ejemplares de Japón

enero 27, 2026
Los gemelos Xiao Xiao y Lei Lei, los últimos pandas gigantes que permanecían en suelo nipón, partieron rumbo a la provincia de Sichuan, China. Con este traslado, Japón se queda oficialmente sin ejemplares de esta especie por primera vez desde 1972, marcando el cierre de un capítulo de más de medio siglo de “diplomacia del panda”.
Un adiós multitudinario en el Zoo de Ueno
Miles de entusiastas se congregaron en las inmediaciones del Zoológico de Ueno y el aeropuerto de Narita para dar el último adiós a los gemelos nacidos en Tokio en 2021. La devoción de los japoneses por estos animales es tal que el zoológico tuvo que implementar un sistema de sorteo para las visitas finales, permitiendo a los afortunados ganadores ver a los osos por apenas un minuto.
Estos dos pandas son hijos de Shin Shin y Ri Ri, una pareja que ya había sido devuelta a China en septiembre del año pasado. De hecho, toda la familia fue partiendo de a poco, empezando por su hermana mayor, Xiang Xiang, que se fue a principios de 2023.
Aunque el plan original era que los gemelos se quedaran hasta febrero de 2026, las autoridades de Tokio y el gobierno chino decidieron adelantar el viaje más o menos un mes.
La ‘diplomacia del panda’ en acción
La razón detrás del retorno no es un capricho: todos los pandas fuera de China están bajo acuerdos de préstamo internacional dictados por Pekín, a través de lo que se conoce como diplomacia del panda. Bajo estos programas, incluso los pandas nacidos en el extranjero son técnicamente propiedad de China y deben regresar cuando concluye su contrato.
Mientras Pekín mantiene la propiedad legal y decide los términos de estancia, los zoológicos locales se adaptan a devolver a los pandas bajo estrictas condiciones de cuidado y transporte, asegurando que los osos continuarán participando en programas de cría y conservación en su país de origen.
Tensiones geopolíticas tras el telón
Esta práctica tiene décadas de historia y se ha utilizado como símbolo de buena voluntad y cooperación entre naciones. Sin embargo, el regreso actual de los pandas se da en un contexto más complejo, con tensiones diplomáticas entre Japón y China, en particular por declaraciones políticas recientes que han afectado las relaciones entre ambos países.
Aunque el regreso de los pandas se enmarca en el fin del acuerdo de préstamo, el contexto político ha acelerado y dificultado el proceso. Esta tensión ha puesto en duda la renovación de futuros préstamos, una herramienta que China ha utilizado históricamente para premiar o sancionar a sus socios.











