Alertan por aumento del consumo de alcohol entre jóvenes y dificultad para reconocer la adicción

enero 14, 2026

Ariadna García/Xalapa, Ver. El consumo de bebidas alcohólicas entre la población joven registra un crecimiento significativo, sin embargo, uno de los principales retos es que este sector difícilmente reconoce cuándo existe un problema de alcoholismo y, en consecuencia, solicita ayuda, advirtieron integrantes de Alcohólicos Anónimos (AA).

De acuerdo con miembros de esta asociación, las propias características de la juventud, así como factores sociales como la desintegración familiar y diversas problemáticas que enfrentan adolescentes y jóvenes, han contribuido a que el alcoholismo comience a considerarse un tema de salud pública.

Indicaron que, aunque la enfermedad puede afectar a personas de cualquier edad o condición social, los jóvenes suelen mostrarse renuentes a aceptar alternativas de apoyo como las que ofrece Alcohólicos Anónimos, lo que complica su atención oportuna.

Ante este panorama, señalaron que instituciones del sector salud han buscado establecer estrategias conjuntas con AA, al reconocer que representa una opción efectiva para quienes desean dejar de beber, sin que ello implique afiliaciones institucionales ni diagnósticos médicos.

A nivel nacional, informaron que existen alrededor de 14 mil grupos de Alcohólicos Anónimos, con más de 107 mil personas en proceso de recuperación, de las cuales el 21 por ciento son mujeres y el 79 por ciento hombres. La mayor concentración de miembros se ubica en rangos de edad entre los 31 y 50 años.

En este contexto, anunciaron la realización de la Semana de Información “Compartiendo Esfuerzos”, que se llevará a cabo del 19 al 25 de enero, durante la cual se desarrollarán charlas, módulos informativos y conferencias de prevención en coordinación con cerca de 30 instituciones, entre ellas la Secretaría de Salud, el DIF estatal, el IMSS y el Centro de Integración Juvenil.

Los integrantes de AA subrayaron que el objetivo central de estas actividades es difundir el mensaje de recuperación, sin promover prohibiciones ni imponer la abstinencia como una obligación general, sino ofrecer apoyo a quienes reconocen tener un problema con el alcohol.