
Supervisan reserva «El Angostillo» en Tlaltetela para garantizar su conservación
marzo 1, 2026
Juan David Castilla/Xalapa. La alcaldesa María de Jesús Caballero López realizó un recorrido de inspección por «El Angostillo», un Área Destinada Voluntariamente a la Conservación (ADVC) que se posiciona como el pulmón ecológico más relevante de la región, para garantizar su protección.
Acompañada por especialistas en Fomento Forestal y Medio Ambiente, así como por ejidatarios de Monte Blanco, la edil subrayó la necesidad de que la comunidad conozca el valor biológico de estas tierras para garantizar su permanencia ante el crecimiento demográfico y las presiones ambientales.
La reserva abarca una extensión de 473 hectáreas divididas en cuatro polígonos, destacando la zona núcleo por su densidad y riqueza ecosistémica.
En este espacio, que oscila entre las 200 y 300 hectáreas de protección estricta, se resguardan remanentes de selva baja caducifolia y bosque de encino, ecosistemas que son hogar de especies emblemáticas de la fauna local como el venado cola blanca y el zorro, cuya presencia es un indicador de la salud del hábitat.
Uno de los puntos más relevantes de la supervisión fue el avistamiento de flora en estatus de riesgo, particularmente la pata de elefante (Beaucarnea recurvata) y ejemplares de zícara, algunos de los cuales superan los 200 años de antigüedad. Estos ejemplares son considerados monumentos naturales vivos de Tlaltetela.
Caballero López enfatizó que este reconocimiento de la CONANP es fruto del compromiso de los ejidatarios de Monte Blanco, quienes han optado por la conservación voluntaria en lugar de la explotación agrícola o ganadera intensiva.
Políticas públicas para un entorno sano
Bajo el lema «lo que se conoce, se protege», la administración municipal 2026-2029 proyecta integrar estas zonas en programas de educación ambiental y ecoturismo responsable.
La alcaldesa puntualizó que la conservación no debe ser vista como una tendencia temporal, sino como una responsabilidad generacional. En este sentido, se planea que el ayuntamiento continúe generando incentivos y políticas públicas que involucren directamente al pueblo en el cuidado de estos polígonos, asegurando que la transformación del municipio incluya la garantía de un entorno ecológicamente equilibrado.
La funcionaria se comprometió a reforzar la vigilancia forestal y promover la investigación científica en el área, para documentar de mejor manera la biodiversidad de «El Angostillo» y atraer recursos federales destinados a la protección de áreas voluntarias de conservación en el estado de Veracruz.











