Gobierno de México apostará por “máquinas dispensadoras” para asegurar abasto de medicinas

mayo 26, 2026

Carlos Guzmán | Corresponsal CDMX.- El gobierno federal apostará por una red nacional de máquinas automáticas de dispensación de medicamentos como uno de los pilares del nuevo Servicio Universal de Salud, con el objetivo de garantizar el acceso gratuito a tratamientos para adultos mayores y personas con discapacidad sin necesidad de trasladarse largas distancias o enfrentar desabasto en clínicas y hospitales.

Durante la presentación del programa Salud Casa por Casa, el subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica, Eduardo Clark, explicó que a partir de 2027 comenzará la instalación de máquinas de dispensación automática en centros de salud y otros espacios públicos para surtir 22 medicamentos esenciales destinados principalmente al control de enfermedades crónicas.

La estrategia forma parte del nuevo Servicio Universal de Salud, que entrará en vigor el 1 de enero de 2027 y arrancará con una credencialización masiva de adultos mayores y personas con discapacidad.

Clark detalló que el personal médico y de enfermería del programa Salud Casa por Casa ya fue capacitado para emitir recetas desde los domicilios de los pacientes, particularmente para enfermedades como diabetes, hipertensión y dislipidemias, consideradas entre los padecimientos más frecuentes en la población adulta mayor.

Con la receta emitida durante las visitas domiciliarias y la credencial del nuevo sistema de salud, los beneficiarios podrán acudir a distintos puntos de distribución para recibir medicamentos gratuitos.

En las zonas rurales, el primer nivel de atención serán más de cinco mil 500 Tiendas para el Bienestar, donde se habilitará la entrega de tratamientos básicos.

Sin embargo, en las ciudades el gobierno concentrará su apuesta tecnológica en máquinas automatizadas de dispensación.

“Vamos a implementar máquinas de dispensación automáticas que garantizan el abasto de estos 22 medicamentos para que cualquier persona pueda recibirlos de manera 100 por ciento gratuita cerca de su domicilio”, explicó el subsecretario.

El modelo busca resolver uno de los problemas históricos del sistema público de salud: la falta de continuidad en tratamientos para enfermedades crónicas por desabasto, tiempos de espera o necesidad de trasladarse entre instituciones.

De acuerdo con Clark, las máquinas estarán conectadas a una plataforma digital que permitirá verificar recetas y garantizar la entrega de medicamentos autorizados desde cualquier punto habilitado.

Además, el gobierno prevé incorporar una aplicación móvil asociada al Servicio Universal de Salud, mediante la cual los usuarios podrán consultar en tiempo real los sitios disponibles para recoger sus medicamentos, revisar su historial clínico y recibir seguimiento médico mediante herramientas de inteligencia artificial.

La estrategia también contempla un mecanismo de respaldo. Si el medicamento no está disponible ni en las Tiendas para el Bienestar ni en las máquinas automáticas, los pacientes podrán acudir a una red alterna de farmacias autorizadas para surtir gratuitamente sus recetas.

“El objetivo es que las personas encuentren siempre un punto para recibir sus medicamentos y continúen sus tratamientos”, sostuvo Clark.

La administración federal pretende utilizar la infraestructura de Salud Casa por Casa como base territorial del nuevo sistema sanitario.

Actualmente el programa realiza visitas mensuales a cerca de dos millones y medio de adultos mayores y personas con discapacidad en todo el país.

En paralelo, el gobierno ampliará el proceso de credencialización del Servicio Universal de Salud. Los módulos pasarán de 228 a dos mil 136 en las 32 entidades federativas y permanecerán abiertos hasta el 14 de noviembre.

Para registrarse será necesario presentar identificación oficial, comprobante de domicilio y un teléfono de contacto.

Con ello, el gobierno busca construir un esquema de atención médica interoperable entre IMSS, Issste e IMSS-Bienestar, pero con un componente adicional: una red automatizada de distribución de medicamentos que acerque tratamientos directamente a comunidades y colonias, especialmente para pacientes con enfermedades crónicas que requieren suministro permanente.