Autos con mensajes infieles en ciudades de Veracruz resultó ser campaña publicitaria

marzo 15, 2026

Juan David Castilla

Automóviles de reciente modelo aparecieron estacionados en puntos estratégicos de distintas ciudades de Veracruz con leyendas agresivas pintadas en sus carrocerías, tales como “ya me enteré mentiroso”, “perro infiel” y la contundente frase “paga pensión”; sin embargo, eso resultó ser una campaña publicitaria.

Los mensajes de odio hicieron que transeúntes en Xalapa, Poza Rica, Coatzacoalcos y Minatitlán se detuvieran a tomar fotografías, asumiendo inicialmente que se trataba de una exposición pública de conflictos personales o deudas alimentarias, lo que se volvió tendencia en redes sociales.

Lo que parecía una serie de venganzas amorosas orquestadas de manera simultánea resultó ser una campaña de marketing. Al acercarse a las unidades, los ciudadanos descubrieron un código QR colocado junto a las pintas. Al escanearlo, el sistema redirigía a los usuarios a la página oficial de una reconocida agencia automotriz.

La estrategia logró su cometido al utilizar el morbo y la empatía social como catalizadores, transformando lo que se percibía como un escándalo pasional en una herramienta de posicionamiento de marca que logró captar la atención de miles de veracruzanos en cuestión de horas.

El éxito de la campaña radicó en la capacidad de generar una conversación orgánica en redes sociales, donde usuarios compartieron imágenes de los autos expresando desde asombro hasta compasión por los presuntos dueños.

La agencia responsable aprovechó este fenómeno para demostrar la resistencia de sus unidades y, sobre todo, para generar un tráfico masivo hacia su sitio web sin la necesidad de medios publicitarios tradicionales.

A pesar del éxito comercial, la campaña también generó un breve debate sobre el uso de temas sensibles, como el incumplimiento de pensiones alimenticias o la infidelidad, para fines de venta. No obstante, la mayoría de los ciudadanos tomó la situación con humor una vez revelada la verdad tras el código QR.