SAT anuncia endurecimiento en combate a “factureras”

septiembre 9, 2026

  • Antonio Martínez Dagnino, reveló que 54 mil empresas llevan cinco años consecutivos declarando “pérdidas fiscales” que presuntamente ha sido subsanadas con este ilícito

Carlos Guzmán | Corresponsal CDMX.- El Servicio de Administración Tributaria (SAT) endurecerá el combate contra las empresas que utilizan facturas presuntamente falsas y pérdidas fiscales para reducir o evadir el pago de impuestos, como parte de las medidas incluidas en el paquete de ingresos presentado por el gobierno federal ante el Congreso de la Unión.

El jefe del SAT, Antonio Martínez Dagnino, reveló que 54 mil empresas llevan cinco años consecutivos declarando pérdidas fiscales, mientras que 129 mil contribuyentes reportaron pérdidas durante los últimos tres ejercicios fiscales, pese a que en algunos casos sus ingresos han aumentado.

El funcionario advirtió que este comportamiento será uno de los principales focos de las nuevas medidas de fiscalización, debido a que existen empresas que registran pérdidas de manera recurrente sin que, de acuerdo con las revisiones del SAT, exista una justificación real que explique esa situación.

A ello se suma el uso de facturas presuntamente falsas. Martínez Dagnino explicó que las empresas que menos Impuesto Sobre la Renta (ISR) pagan o que incluso determinan pérdidas fiscales llegan a utilizar comprobantes de operaciones ficticias por un monto equivalente a hasta 10 por ciento de sus gastos, con el objetivo de reducir artificialmente su carga tributaria.

Las cifras de fiscalización muestran la dimensión del problema. Entre octubre de 2024 y agosto de 2026, el SAT publicó en el Diario Oficial de la Federación a más de 3 mil empresas identificadas como factureras, mientras que más de 38 mil fueron bloqueadas por operaciones relacionadas con este tipo de esquemas.

Además, la autoridad tributaria realizó casi 2 mil auditorías a personas y empresas que presuntamente adquirieron este tipo de facturas.

Ante este escenario, el paquete de ingresos para el próximo ejercicio plantea nuevos mecanismos de control sobre deducciones y pérdidas fiscales, con los que el Gobierno busca cerrar espacios utilizados para disminuir artificialmente el pago de contribuciones.

Martínez Dagnino señaló que las medidas toman como referencia prácticas internacionales, entre ellas controles aplicados en Estados Unidos y la Unión Europea, así como recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

El endurecimiento fiscal no se limitará al ISR. El SAT también plantea mecanismos para fortalecer la vigilancia del mercado de gasolinas y diésel mediante una mayor trazabilidad de toda la cadena de suministro, desde su origen hasta la venta al consumidor final, con el propósito de combatir la evasión en el pago del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).

En paralelo, continuará el programa de regularización fiscal que permite a los contribuyentes reducir multas, recargos y gastos de ejecución.

El Gobierno federal también presumió un crecimiento histórico de los ingresos tributarios. Para 2026 se estima que la recaudación alcanzará 15.4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), el nivel más alto registrado en la historia del país, según los datos presentados por el SAT.

Martínez Dagnino destacó que entre 2019 y 2026 los ingresos tributarios aumentaron en más de 2.7 billones de pesos, sin una reforma fiscal que elevara las tasas de los impuestos existentes o creara nuevos gravámenes.

El contraste, dijo, es significativo: entre 2013 y 2018, periodo en el que sí se realizó una reforma fiscal, el incremento de los ingresos tributarios fue de 1.5 billones de pesos.

La estrategia del Gobierno, sostuvo el funcionario, busca aumentar la recaudación mediante fiscalización, simplificación y combate a la evasión, en lugar de incrementar las tasas impositivas.

El nuevo paquete de ingresos plantea así una doble apuesta: mantener los niveles históricos de recaudación y, al mismo tiempo, cerrar las vías que permiten a empresas utilizar facturas falsas o pérdidas fiscales recurrentes para pagar menos impuestos.