Denuncian accidentes por baches; exigen rehabilitación de caminos en Tlaltetela

junio 28, 2026

Juan David Castilla

Los habitantes de la comunidad de Axocuapan, perteneciente al municipio de Tlaltetela, alertaron sobre una ola de accidentes por baches en la zona y exigieron a las autoridades que se lleven a cabo las reparaciones correspondientes.

Indicaron que se observa un avanzado deterioro y abandono en la carpeta asfáltica, sobre todo en las principales rutas de comunicación.

Los pobladores de esta localidad denunciaron públicamente que los baches de gran tamaño han transformado las calles en trampas mortales, exigiendo de manera formal la intervención inmediata de la presidenta municipal María de Jesús Caballero López y de las autoridades estatales para que pongan en marcha un programa urgente de bacheo y reencarpetamiento antes de que ocurra una tragedia.

La principal preocupación de las familias se concentra de forma específica en un tramo altamente transitado que se localiza justo a un costado del campo deportivo de la demarcación.

Los vecinos explicaron que las imperfecciones del suelo ya han sido el factor detonante de diversos accidentes viales en las últimas semanas, afectando de manera recurrente y severa a automovilistas, ciclistas y, de manera particular, a los repartidores y usuarios de motocicletas, quienes al intentar esquivar los profundos hoyancos terminan perdiendo el control de sus ligeras unidades o impactándose de frente contra otros vehículos que circulan en el sentido opuesto.

A través de un pronunciamiento enviado directamente a la alcaldesa, los residentes recalcaron que, si bien su petición se realiza bajo un marco de absoluto respeto ciudadano, la situación ya rebasó los límites tolerables y requiere de una respuesta ejecutiva inmediata.

Indicaron con molestia que las afectaciones económicas por los daños mecánicos a suspensiones y neumáticos merman los ingresos de las familias trabajadoras, mientras que el riesgo para los peatones que caminan por la periferia del campo deportivo se incrementa durante las noches ante la falta de una iluminación pública adecuada que permita advertir el peligro.