
Alumna UV impulsa educación ambiental con jóvenes de El Conejo
septiembre 21, 2026
21/09/2026, Xalapa, Ver.- Karla María Alba Robles, alumna de la Maestría en Ecología Tropical del Centro de Investigaciones Tropicales (Citro) de la Universidad Veracruzana (UV), desarrolló el proyecto de investigación “Desarrollo de talleres de educación ambiental con adolescentes de El Conejo, Perote, Veracruz”, cuyo objetivo es sensibilizar a la población juvenil de esa comunidad sobre la importancia ecológica y cultural del coyote, así como del entorno natural que habitan.
La relevancia de esta investigación, planteó, radica en su aporte a la conservación de áreas naturales protegidas a través de la educación ambiental dirigida a la población que las habitan.
Si bien suele asumirse que las poblaciones cercanas a estos espacios poseen, por su cercanía cotidiana, un conocimiento suficiente sobre el cuidado del medioambiente, la investigadora identificó que persisten percepciones negativas o erróneas hacia ciertas especies, como el coyote, al que comúnmente se le señala como una plaga o una amenaza para el ganado.
La alumna del Citro impartió talleres a adolescentes de El Conejo para sensibilizarlos sobre la importancia ecológica y cultural del coyote
Este hallazgo evidencia la necesidad de generar espacios de reflexión que permitan trascender esas ideas y construir una comprensión más profunda del papel ecológico que estas especies desempeñan.
La idea original del proyecto surgió a partir del interés de Alba Robles por el coyote, especie cuya área de distribución coincide con la del parque natural protegido de la zona; sin embargo, tras un acercamiento con la comunidad y en diálogo con su comité tutorial, la propuesta se amplió para integrar el marco de gestión y conservación del área natural protegida, retomando también los lineamientos de cultura ambiental que promueve la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
De esta manera, el coyote se consolidó como una especie emblemática: un medio para conectar, sensibilizar y reforzar los conocimientos previos de los estudiantes en torno al parque y a su fauna, destacó.
Como parte de las actividades organizó un recorrido en el área natural protegida
Para alcanzar el objetivo, Karla María Alba impartió talleres a estudiantes de primer grado de telesecundaria, en una jornada que se extendió de marzo a julio del ciclo escolar anterior. Las actividades se diseñaron para incentivar el pensamiento crítico de los adolescentes, alineándose con la currícula de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) correspondiente a ese grado.
La metodología utilizada combinó dinámicas artísticas y de movimiento, ejercicios de diálogo reflexivo, cuestionarios y lecturas, todo orientado a conocer las percepciones previas de los estudiantes sobre el parque y el coyote, y a partir de ahí fortalecer ese conocimiento.
De acuerdo con la universitaria, el proceso no estuvo exento de retos: al inicio, los estudiantes la percibieron como una persona ajena a su comunidad, lo que generó cierta distancia, empero, con el paso de las sesiones y mediante dinámicas de acercamiento, se logró construir un espacio de confianza donde tanto alumnos como docentes podían expresar sus opiniones libremente.
Los talleres se realizaron en la telesecundaria de la comunidad El Conejo
Uno de los hallazgos más significativos del proyecto fue constatar el profundo conocimiento que los adolescentes tienen de su entorno natural inmediato: reconocían con facilidad elementos de la flora local —como el capulincillo o la planta conocida como “jarrito”— y mostraban interés genuino por explorar zonas del parque, como el tramo conocido como “El Espinazo del Diablo”.
Para Alba Robles, este descubrimiento —aunque en cierto sentido esperado— resultó revelador: evidenció que las comunidades rurales poseen un sistema de conocimientos y saberes sobre su medio que contrasta con la experiencia cotidiana de quienes habitan en zonas urbanas.
La joven investigadora subrayó que el marco curricular de la NEM, pese a los detalles que aún debe consolidar, abre una oportunidad importante para la vinculación de proyectos como este en otras escuelas, no solo en materia de educación ambiental, también en educación científica y gestión de residuos; esto representa una puerta abierta para que más investigadores y estudiantes desarrollen talleres similares aprovechando este esquema de vinculación.
Finalmente, Alba Robles destacó que la implementación de talleres de educación ambiental en comunidades cercanas a áreas naturales protegidas resulta fundamental, incluso cuando estas poblaciones tienen una relación histórica con su entorno, pues permite transformar percepciones negativas en una comprensión crítica sobre la importancia ecológica y cultural de las especies que habitan estos espacios, contribuyendo así a su conservación a largo plazo.

