EL RESCATE FINANCIERO DE LOS AYUNTAMIENTOS ¡SE LA RIFARON!

julio 17, 2026

BURSATILIZACIÓN: LA HERENCIA MALDITA

Hay decisiones de gobierno que hacen ruido un día y se olvidan al siguiente. Y hay otras que terminan modificando la historia financiera de un estado. El rescate de la deuda por bursatilización de 199 ayuntamientos pertenece a la segunda categoría.

Durante años, las administraciones municipales cargaron con una herencia que parecía imposible de quitarse de encima. La bursatilización impulsada durante el sexenio Fidelista se convirtió en una piedra amarrada al cuello de las finanzas locales: mes con mes les descontaban recursos de las participaciones federales y, aun así, el saldo seguía creciendo como si la deuda tuviera vida propia o le hubieran echado levadura.

Lo interesante no fue únicamente la decisión política de liquidarla. Lo verdaderamente llamativo fue el trabajo realizado desde la Secretaría de Finanzas y Planeación, porque una cosa era pensarlo y otra muy distinta sortear los candados que les impedían zafarse.

Como cereza del pastel: En la revisión del fideicomiso apareció un fondo superior a los 500 millones de pesos que permanecía dentro de la propia estructura financiera del esquema y que permitió cubrir la parte que, en un principio, correspondería pagar a los municipios.

Y aquí es donde vale la pena detenerse. Porque siendo francos, en otros tiempos ese dinero probablemente habría desaparecido entre la bruma administrativa, nadie habría hablado de él y los alcaldes habrían terminado pagando de todos modos. Esta vez ocurrió exactamente lo contrario.

El propio secretario de Finanzas, Miguel Santiago Reyes, explicó que durante la revisión encontraron recursos que no habían sido transparentados y permanecían distribuidos en distintas cuentas administradas por los tenedores de la deuda. Traducido al español: había dinero que nadie estaba viendo.

No es extraño entonces que prácticamente todos los alcaldes acudieran al Palacio de Gobierno para escuchar oficialmente la noticia. Tampoco sorprende que la consecuencia política inmediata fuera un fortalecimiento evidente para Rocío Nahle. Hacía muchos años que un gobernador no entregaba una noticia de esta magnitud a prácticamente la totalidad de los municipios veracruzanos.

LOS MUNICIPIOS ANDAN LOCOS DE CONTENTOS

Y las reacciones hablan por sí solas.

La alcaldesa de Veracruz, Rosa María Hernández Espejo, recordó que su municipio era el más endeudado bajo ese esquema y aseguró que, pese a años de pagos, el adeudo seguía aumentando. No dudó en definir la medida como un hecho histórico y afirmó que ningún gobernador había hecho algo similar por los municipios.

En Tuxpan, Daniel Cortina Martínez destacó que se libera un pasivo cercano a los 58 millones de pesos, recursos que ahora podrán dirigirse a proyectos de desarrollo.

La presidenta municipal de Poza Rica, Janeth Adanely Rodríguez Rodríguez, reflejó el sentir de muchos al señalar que la bursatilización parecía un problema imposible de resolver.

En Alvarado, Alberto Ángel Cobos Márquez celebró que dejarán de descontarse alrededor de 450 mil pesos mensuales de las participaciones.

La alcaldesa de Xalapa, Daniela Griego Ceballos, confesó que todavía esperaban aportar un porcentaje para liquidar el adeudo y que enterarse de que quedaba cubierto al cien por ciento fue una sorpresa que recibieron con enorme emoción.

Desde Xico, Eduardo Pozos Pérez destacó que el municipio dejará de pagar más de 200 mil pesos mensuales, dinero que podrá transformarse en obra pública.

En Huatusco, Alberto Urcino Méndez Gálvez recordó que cada mes destinaban alrededor de 800 mil pesos al servicio de esa deuda.

Gil Armando Méndez Grappin, de San Rafael calculó un ahorro cercano a los cinco millones de pesos anuales.

El alcalde de Jesús Carranza, Ranferi Plata Rodríguez, adelantó que los recursos liberados serán destinados principalmente a infraestructura en comunidades con mayor rezago.

En Camerino Z. Mendoza, Gustavo Sánchez Ortiz recordó que aquella deuda contratada en 2008 todavía debía pagarse hasta 2036 y terminó liquidándose diez años antes.

Mientras tanto, la presidenta municipal de Pánuco, Mayra Anel Delgado Castillo, resumió el sentimiento general: el anuncio representa un respiro financiero que permitirá invertir más recursos en obras, servicios y bienestar para la población.

ENTRE LO BUENO… LO MALO

Pero tampoco todo es miel sobre hojuelas.

Paradójicamente, el principal riesgo aparece justamente ahora que los municipios recuperan capacidad financiera. Sin esa pesada deuda encima, volverán a ser clientes atractivos para la banca comercial. Y donde los bancos huelen capacidad de pago, no tardan en aparecer ejecutivos ofreciendo créditos «irresistibles».

MÁS CLARO, IMPOSIBLE.

La gobernadora Rocío Nahle parece haber leído el libreto antes que nadie y les lanzó una advertencia pública, directa y sin rodeos.

«Van a ir a ponerles dinero ahí en la mesa. Por favor, no. Tendría que pasar por el Congreso y no se los vamos a autorizar; le vamos a decir a los diputados: no.» Aseveró confiando en un Congreso de mayoría.

El candado les ataja por el momento el paso al endeudamiento, de lo contrario habríamos visto cuántos de los alcaldes que hoy celebran haber salido de una deuda heredada adquirían una nueva deuda. Porque rescatar unas finanzas cuesta años de trabajo; pero volver a endeudar las arcas públicas puede tomar apenas unos minutos, los que lleva plasmar una firmita.

tlacuilosmc@hotmail.com

Columna exclusiva| El Demócrata