Suman cuatro muertos por aplicación de “sueros vitaminados” en Sonora; investigan negligencia

abril 3, 2026

La Fiscalía General de Sonora confirmó la existencia de denuncias por cuatro muertes relacionadas con la administración de sueros vitaminados mezclados y recetados. Se trata del deceso de dos hombres y dos mujeres, tratadas por el mismo médico en Hermosillo.

Como parte de las primeras investigaciones, se llevó a cabo una diligencia de cateo donde fueron asegurados expedientes clínicos, soluciones médicas embotelladas, medicamentos inyectables, entre otros indicios, quedando el sitio resguardado para su preservación con sellos tanto de la Comisión Estatal de Protección Contra Riesgos Sanitarios del Estado (Coesprisson), como de la Fiscalía estatal.

⇒ Estos indicios fueron facilitados a las autoridades sanitarias con la finalidad de que lleve a cabo las acciones correspondientes para establecer las circunstancias particulares de una posible mala praxis médica con base en la revisión y análisis de expedientes clínicos y sustancias aseguradas.

Además, las muestras de tejidos de las personas fallecidas serán sometidas a los análisis histopatológicos correspondientes por parte del servicio especializado de patología del sector público de Sonora, para determinar el posible daño celular ocasionado por la administración de los sueros vitaminados.

La Fiscalía de Sonora precisó que hasta el momento se ha determinado que “no existen más personas afectadas” relacionadas con el suministro de sueros vitaminados, de acuerdo con las autoridades sanitarias, las cuales activaron una “red negativa” con la participación de todas las instituciones prestadoras de atención médica.

⇒ Se tiene identificada plenamente a una persona que habría estado involucrada en este caso, aunque no se detalló su identidad mientras se mantienen las investigaciones.

Las víctimas fueron identificadas como Catalina Figueroa, de 38 años, quien permanecía internada en el Hospital General de Especialidades de Hermosillo, luego de padecer complicaciones severas luego del procedimiento. Su fallecimiento se sumó a los de Jesús Héctor Almeida Flores y su hijo, Sebastián Almeida Cáñez, así como al de Dinora Ontiveros.

De acuerdo con testimonios de familiares, las víctimas acudieron al tratamiento con fines de bienestar general y, en cuestión de horas, desarrollaron cuadros críticos. Diego Figueroa, hermano de Catalina, señaló que la paciente sufrió afectaciones graves en órganos como riñones e hígado minutos después de la aplicación.