Dos horas de tiempo interactivo frente a una pantalla provoca pérdida de materia blanca en el cerebro en niños de 3 a 5 años

febrero 16, 2026
Nuevo e impactante estudio de resonancia magnética en niños de 3 a 5 años señala que solo 2 horas de tiempo interactivo frente a una pantalla por día están relacionadas con una pérdida medible de materia blanca en el cerebro.
De acuerdo con el profesor Mike Nagel de la Universidad de la Costa del Sol en Queensland, Australia, “La materia blanca es mielina: aísla los axones como el plástico de un cable. Los déficits de mielina en las primeras etapas de la vida implican déficits en la conectividad neuronal”.
“Cuanto más tiempo pasamos frente a una pantalla, mayor es la pérdida de materia blanca, especialmente en áreas relacionadas con el desarrollo del lenguaje y la alfabetización”.
“La primera reacción de Nagel (como investigador y padre):
¡Guau! No esperaba ver algo así. No se me había ocurrido que algo tan simple como dos horas al día tuviera un efecto tan profundo”.
Basado en investigaciones citadas por el profesor Mike Nagel de la Universidad de la Costa del Sol, el tiempo excesivo frente a pantallas tiene efectos negativos medibles en la materia blanca del cerebro, particularmente en niños pequeños.
Puntos clave sobre el estudio citado por Nagel:
Impacto de pantallas: Solo dos horas de tiempo interactivo frente a pantallas al día están relacionadas con una pérdida medible de materia blanca en niños de 3 a 5 años.
Función de la materia blanca: Nagel describe la materia blanca como “mielina”, la cual aísla los axones (como el plástico de un cable). La pérdida o déficit de esta sustancia provoca deficiencias en la conectividad neuronal.
Áreas afectadas: La pérdida de materia blanca es mayor en áreas cerebrales relacionadas con el desarrollo del lenguaje y la alfabetización.
Implicaciones: El “cableado” del cerebro se vuelve menos eficiente, lo que afecta el desarrollo cognitivo y el aprendizaje.
¿Qué es la materia blanca?
Es el tejido del sistema nervioso central que permite que distintas áreas cerebrales se comuniquen de forma eficiente. Se compone de fibras nerviosas y cuando se daña, puede aumentar el riesgo de deterioro cognitivo, problemas de memoria y movilidad.
La sustancia blanca es un componente esencial del sistema nervioso central, compuesto principalmente por axones mielinizados (fibras nerviosas) que actúan como “cableado” profundo del cerebro, facilitando la comunicación rápida y eficiente entre distintas regiones cerebrales y con la médula espinal. Su color blanco se debe a la mielina, una capa grasa que aísla los axones y acelera los impulsos eléctricos, siendo fundamental para la cognición, el aprendizaje y la memoria.
Componentes y Características Clave:
Composición: Formada por axones, que son prolongaciones de neuronas, cubiertos por mielina.
Localización: Se encuentra en las regiones profundas del cerebro (subcorticales), mientras que la sustancia gris (cuerpos celulares) se encuentra mayormente en la superficie.
Función: Conecta diferentes áreas de sustancia gris, permitiendo la integración de funciones cerebrales.
Mielinización: Este proceso continúa durante décadas, permitiendo la adaptación del cerebro y la plasticidad según la experiencia.
Importancia Clínica y Funcional:
Velocidad de procesamiento: La integridad de la sustancia blanca regula la velocidad de conducción de los impulsos nerviosos.
Enfermedades: El daño o la desmielinización de esta sustancia se asocia con enfermedades como la esclerosis múltiple, la leucoaraiosis, esquizofrenia y trastorno bipolar.
Factores de riesgo: Una mala circulación sanguínea (isquemia) y hábitos poco saludables pueden provocar la degeneración de estas fibras.
A diferencia de la sustancia gris, que procesa la información, la sustancia blanca se encarga de transmitirla, conformando redes neuronales esenciales para el funcionamiento cognitivo general.











