Requieren cuidados más de 3.7 millones de veracruzanos: IMCO

octubre 8, 2026

Juan David Castilla

La brecha presupuestal y de infraestructura en el sistema nacional de cuidados impacta de forma directa al estado de Veracruz, donde más de 3.7 millones de habitantes, el 46 % de la población estatal, requieren servicios de asistencia por edad, infancia o discapacidad, una demanda que recae de forma desproporcionada sobre el trabajo no remunerado de las mujeres veracruzanas.

De acuerdo con un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) sobre el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2026, México destinará el 1.2 % del Producto Interno Bruto (PIB) a la consolidación de una sociedad de cuidados. 

Sin embargo, para responder adecuadamente a la demanda real en entidades con alta dispersión poblacional y rezago social como Veracruz, la inversión pública tendría que ser 1.8 veces mayor, alcanzando los montos recomendados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En Veracruz, el envejecimiento demográfico en municipios rurales, aunado a la alta tasa de informalidad laboral, acentúa la problemática. En la entidad, apenas el 1 % de la población ocupada se desempeña como personal de cuidado remunerado, percibiendo un ingreso promedio de 8 mil 202 pesos mensuales, cifra que refleja la falta de profesionalización y precarización laboral dentro del sector.

El estudio del IMCO advierte que, si bien el PEF 2026 incluyó por primera vez un anexo transversal de cuidados (Anexo 31) por 466 mil millones de pesos, de cada 100 pesos asignados solo 6.4 pesos se canalizan de manera directa a acciones de cuidado efectivo, como la expansión de centros de educación inicial, guarderías e infraestructura para personas con discapacidad. 

En contraste, cerca del 40 % se destina a transferencias monetarias directas a través de programas sociales como la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores.

El organismo privado concluyó que una inversión sustancial en infraestructura de cuidados permitiría incrementar la participación económica de las mujeres en Veracruz del 46 % actual hasta un 58 % en la próxima década, liberando horas de trabajo no pagado y formalizando la economía del cuidado en la entidad.