
Siete meses de huelga, trabajadores del Monte de Piedad en Xalapa y Coatepec mantienen protesta
abril 24, 2026
Juan David Castilla/Xalapa. El conflicto laboral en el Nacional Monte de Piedad está por cumplir siete meses sin una solución, manteniendo el paro de labores en las siete sucursales que operan en Xalapa y Coatepec.
Los empleados sindicalizados, adheridos a la Sección 14, reafirmaron su determinación de no ceder ante la administración de la institución, denunciando violaciones sistemáticas a su Contrato Colectivo de Trabajo (CCT).
Miguel Ángel García Pérez, secretario general de dicha sección, explicó que el estancamiento de las negociaciones se debe primordialmente a la disputa por la asignación de plazas, las cuales habrían sido otorgadas de manera irregular a integrantes de una organización sindical distinta, lo que el gremio interpreta como un intento por debilitar sus derechos adquiridos.
La parte patronal presentó una contrapropuesta que consistía en la entrega de solo la mitad de las plazas en conflicto; sin embargo, esta fue rechazada tajantemente por el sindicato.
Los trabajadores consideran que aceptar un acuerdo parcial implicaría avalar las irregularidades administrativas cometidas por la institución y sentar un precedente negativo para futuras negociaciones.
Ante la prolongación de la huelga, que ha mermado significativamente los ingresos de las familias de los empleados, los huelguistas han recurrido a redes de solidaridad para subsistir, recibiendo un apoyo de 200 despensas por parte de la Secretaría General de Gobierno para mitigar la carestía económica que enfrentan los 60 trabajadores afectados en la zona.
El respaldo para los trabajadores no solo ha provenido de la estructura estatal, sino también del DIF municipal, de otros sindicatos hermanos y de ciudadanos que se acercan a las guardias para entregar víveres. García Pérez destacó que estos insumos son vitales para mantener la moral del movimiento, permitiendo que las guardias en las sucursales de Xalapa y Coatepec continúen operando de manera ininterrumpida.
Los manifestantes subrayan que su lucha no es solo por beneficios económicos inmediatos, sino por la preservación de una institución que históricamente ha servido a las clases populares, pero que hoy atraviesa una crisis de gestión que pone en riesgo la estabilidad laboral de sus empleados más antiguos.
El sindicato pidió a las autoridades laborales que intervengan con mayor firmeza para forzar una mesa de diálogo que atienda las demandas de fondo.











