Arde el petróleo; conflicto en Medio Oriente impactará precios de gasolina

marzo 9, 2026

El conflicto armado entre Irán, Israel y Estados Unidos, iniciado en febrero de 2026 con ataques coordinados contra instalaciones persas, ha catapultado los precios del petróleo desde el primer día, lo que tendrá impacto en los precios de la gasolina en distintas naciones.

El crudo West Texas Intermediate (WTI) saltó un 5.9% hasta los 71 dólares por barril inmediatamente tras los bombardeos, según reportes de Bloomberg; por su parte, la mezcla mexicana escaló de 61.72 a más de 85 dólares en una semana, un alza del 40%.

Esta escalada en los precios refleja temores por disrupciones en el Estrecho de Ormuz, ruta imprescindible para un tercio de la oferta global de crudo, aunque hasta ahora el impacto ha sido mínimo gracias a mecanismos gubernamentales.

En las últimas semanas, desde el 26 de febrero cuando el WTI cotizaba en 65.21 dólares, los precios han subido un 42% a 92 dólares por barril de petróleo para el 5 de marzo, superando los 100 dólares el 8 de marzo por primera vez en años.

¿Qué esperar en México?
La guerra en Irán afectaría directamente el costo de la gasolina en México, con presiones inflacionarias por mayor dependencia de Estados Unidos, donde ya sube el combustible.

La mezcla mexicana tocó 70.38 dólares por barril, su pico desde 2025, impulsada por fletes marítimos y seguros en alza. Vale la pena recordar que en México, donde las importaciones de gasolina bajaron al 56%, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) actúa como amortiguador, pero analistas prevén incrementos en gasolineras si el conflicto persiste, afectando agricultura, manufactura y transporte.

La presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que existe un plan para evitar incrementos en caso de que los precios internacionales del petróleo sigan aumentando: “Si aumenta el precio de la gasolina hay un mecanismo a través de la disminución del IEPS para que no aumente la gasolina en el país”.

Estados Unidos, bajo el presidente Donald Trump, justificó los ataques como “defensa preventiva” contra amenazas iraníes, defendiendo la alza en los costos del petróleo como un costo “bajo” a pagar.