
Además de un desaparecido, una familia rota y sin recursos para regresar a Veracruz a búsquedas y diligencias
octubre 21, 2026
Yhadira Paredes/Xalapa, Ver.- La desaparición de una persona le cambia la vida a la familia completa, genera un desgaste emocional, físico, laboral y económico, el cual incrementa cuando se trata de quienes provienen de otras entidades del país y asisten periódicamente a diligencias, mesas de trabajo o búsquedas.
Sonia Hernández Camacho, originaria de la Ciudad de México, lo vive en carne propia desde hace 6 años, cuando el 28 de julio de 2020, su hijo Daniel Hernández Hernández desapareció en el territorio veracruzano cuando viajó para la venta de una camioneta.
“Hemos realizado búsquedas en campo, en lagunas, en varios estados de la República, pero no hay ningún indicio. Vengo a mesas de trabajo constantemente y vengo a búsquedas hasta 3 veces al año. Nos cambia la vida, ha sido muy difícil porque mi familia se rompió, no tengo un trabajo estable, soy comerciante, a veces puedo, a veces no”.
Cada viaje que realiza de la CDMX a Veracruz implica un desembolso de hasta 7 mil pesos, los cuales obtiene de sus ventas y con ayuda de su familia y de las autoridades.
Sonia Hernández acudió a Xalapa para participar en una jornada de revisión de fotografías de indicios de personas que están sin identificar en las instalaciones de Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado.
“La verdad es que nosotros tenemos que meterle un poco de presión a las autoridades, esto es en las mesas de trabajo, solicitando las búsquedas, el apoyos para el acompañamiento, no siempre es posible, porque no hay autoridades competentes para que nos puedan asistir en las búsqueda, no hay personal suficiente, una serie de contradicciones”.
La madre buscadora recordó que el 28 de julio de 2020 su hijo, acompañado de su pareja y un amigo viajaron al Puerto de Veracruz para realizar la venta de una camioneta, donde desaparecieron.
Su esposa fue liberada, pero Daniel y su amigo nunca volvieron a su hogar, con lo que inició la búsqueda de ambos, pues desconoce que ocurrió con su hijo.
Por si esto fuera poco, Sonia reconoce que los avances en la investigación de la desaparición de su hijo son lentos, además de que han tenido tres fiscales encargados de la carpeta de investigación y con cada uno han tenido que empezar de nuevo.











