
UNTA denuncia abandono histórico del campo y desplome en precio del café
marzo 9, 2026
Juan David Castilla/Xalapa. Este lunes 9 de marzo de 2026, integrantes de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) se manifestaron en la capital veracruzana para denunciar una crisis profunda que asfixia a los pequeños productores y exigir la intervención del gobierno estatal ante diversas problemáticas sociales.
Alberto Contreras Hernández, dirigente de la organización, señaló que el sector cafetalero enfrenta un escenario crítico debido a una reducción repentina en el precio del grano, el cual ha caído entre seis y siete pesos por kilogramo.
Esta situación, según los manifestantes, no ha recibido la atención debida por parte de las autoridades, dejando a miles de familias recolectoras en la vulnerabilidad económica mientras las grandes empresas transnacionales mantienen el control del mercado.
La organización criticó severamente que los programas de bienestar y los apoyos gubernamentales terminen beneficiando indirectamente a consorcios como AMSA, ECOM y Nestlé, a quienes acusan de presionar los precios a la baja en perjuicio de los campesinos.
Ante este panorama, la UNTA presentó una propuesta formal para la instalación de módulos de procesamiento e infraestructura que permitan a los productores transformar el café cereza en café pergamino.
Con esta medida, los trabajadores del campo buscan dejar de ser simples recolectores para convertirse en procesadores, agregando valor a su cosecha y evitando que el margen de ganancia se quede exclusivamente en manos de intermediarios y grandes corporativos.
Contreras Hernández subrayó que la crisis agraria en Veracruz y en el país no es un fenómeno reciente, sino el resultado de más de 30 años de abandono institucional. La organización planteó la necesidad urgente de fortalecer programas de fertilización para cultivos básicos como el maíz, el café y el limón, señalando que la falta de capacitación técnica y de insumos adecuados limita la productividad de las parcelas familiares.
Los manifestantes insistieron en que, pese a las gestiones realizadas, los apoyos prometidos no han llegado a las manos de los verdaderos trabajadores del campo, quienes continúan luchando por la subsistencia de sus comunidades.
Más allá de las demandas agrícolas, la movilización de este lunes también visibilizó una grave problemática de índole social y jurídica. Los integrantes de la UNTA exigieron justicia en el caso de la sustracción de una menor, situación que afecta a una joven madre que lleva más de 14 meses sin poder ver a su hija.
El dirigente cuestionó la eficacia de los mecanismos de protección para la mujer y el resguardo de los menores en la entidad, señalando que la documentación del caso ha sido presentada ante las autoridades correspondientes sin que hasta el momento exista una solución definitiva que garantice el bienestar de la madre y la infante.
La jornada de protesta concluyó con el compromiso de la organización de mantener la lucha y las movilizaciones hasta obtener respuestas concretas tanto en la agenda productiva como en la procuración de justicia.
Los representantes de la UNTA advirtieron que la crisis del campo es una bomba de tiempo que requiere acciones inmediatas de infraestructura y mercado, así como una sensibilidad real del gobierno estatal hacia las tragedias familiares que ocurren en las zonas rurales de Veracruz.











