
Toman primaria «Vicente Guerrero» en Río Blanco; exigen destitución de directora
marzo 3, 2026
Juan David Castilla/Xalapa. Personal docente y padres de familia de la escuela primaria “Vicente Guerrero” del municipio de Río Blanco realizaron la toma de las instalaciones este martes, en protesta por una serie de irregularidades atribuidas a la directora, Maricruz Morales Cortés.
Los manifestantes señalaron de manera anónima que, desde la llegada de la directiva en febrero de 2020, la institución ha experimentado un clima de hostigamiento laboral, malos manejos administrativos y una preocupante polarización interna que ha afectado directamente la calidad educativa y la estabilidad de la comunidad escolar.
De acuerdo con un oficio entregado el pasado 28 de enero a la secretaria de Educación de Veracruz, Claudia Tello Espinosa, los quejosos documentaron que la gestión de Morales Cortés ha provocado un desplome significativo en la matrícula estudiantil.
En el turno matutino, la población escolar descendió de 489 a 352 alumnos (una pérdida del 28%), mientras que en el turno vespertino la caída fue del 34%, pasando de 352 a solo 233 estudiantes. Esta situación, afirman, es consecuencia directa del descontento de los padres y el trato desigual hacia el personal.
La tensión en el plantel aumentó debido a que, según documentos presentados por los padres de familia, la profesora Maricruz Morales quedó oficialmente bajo resguardo administrativo desde el 12 de noviembre de 2025.
Esta medida implicaba que la docente no debía presentarse en el centro de trabajo; sin embargo, los manifestantes denuncian que ha desacatado la orden de la Secretaría de Educación, continuando sus labores en la escuela e ignorando la disposición de las autoridades estatales.
La toma de la escuela busca presionar a la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) para que ejecute el cambio definitivo de la directora y ponga fin a lo que califican como una «situación bochornosa» para Río Blanco.
Los padres y maestros advirtieron que las puertas del plantel permanecerán cerradas hasta que se garantice que la orden de resguardo sea respetada y se inicie un proceso de saneamiento administrativo que permita recuperar la confianza de la ciudadanía y frenar la pérdida de alumnos.
Representantes de la zona escolar acudieron al sitio para intentar mediar en el conflicto, mientras la comunidad estudiantil se mantiene a la espera de una resolución que permita retomar las clases sin el ambiente de tensión que ha prevalecido durante los últimos cinco años.











