Sheinbaum confirma visita de Rey de España a México y abre posibilidad de encuentro

mayo 18, 2026

Carlos Guzmán | Corresponsal CDMX.- La presidenta Claudia Sheinbaum aprovechó la confirmación de una próxima visita del rey de España, Felipe VI, a México para fijar una narrativa política mucho más amplia: la reivindicación histórica de la soberanía nacional y de la identidad cultural mexicana como eje de su relación con España y también frente a Estados Unidos.

Aunque el detonante fue una pregunta sobre la eventual llegada del monarca español a Guadalajara para un partido de la selección española, Sheinbaum convirtió la respuesta en una defensa de la postura que asumió desde el inicio de su gobierno respecto a la llamada Conquista y el reclamo de reconocimiento por los abusos cometidos durante el periodo colonial.

El ángulo central no fue únicamente el posible acercamiento diplomático con España, sino la forma en que Sheinbaum vinculó ese tema con una narrativa de soberanía, dignidad histórica y rechazo a cualquier forma de subordinación extranjera, tanto del pasado colonial como del presente frente a Washington.

La mandataria recordó que decidió no invitar al rey español a su toma de posesión debido al “agravio” que, dijo, significó la reacción del gobierno español a la carta enviada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador solicitando una disculpa por los abusos de la Conquista.

Según Sheinbaum, el conflicto surgió porque esa carta privada fue hecha pública en España y derivó en una campaña política y mediática contra López Obrador y contra México.

“Era un agravio a un presidente muy querido por el pueblo de México, pero también al pueblo de México”, afirmó.

Sin embargo, sostuvo que el contexto cambió a partir de gestos posteriores del gobierno español y de la propia corona, incluyendo declaraciones en las que reconocieron que durante la Conquista existieron abusos contra los pueblos originarios.

Sheinbaum destacó especialmente el envío de exposiciones mexicanas a España sobre mujeres indígenas y sobre la riqueza cultural del Museo Nacional de Antropología, así como la posterior visita del rey español a una de esas muestras.

“A partir de ahí es un momento completamente distinto”, señaló.

La presidenta insistió en que nunca existió una ruptura diplomática con España, sino diferencias de visión histórica.

“Las relaciones diplomáticas, económicas y comerciales siempre estuvieron”, afirmó.

Pero el mensaje político más relevante apareció cuando conectó el tema español con una defensa más amplia de la soberanía mexicana frente a potencias extranjeras.

Sheinbaum sostuvo que el reconocimiento de las civilizaciones indígenas no es un debate del pasado, sino parte de la construcción política del actual proyecto de gobierno.

A lo largo de su respuesta, la mandataria hizo una extensa reivindicación histórica de la identidad nacional mexicana, desde las culturas originarias y el Día de Muertos hasta episodios como la Independencia, la Batalla de Puebla, la invasión estadounidense de 1847 y la defensa de Veracruz en 1914.

Incluso acusó a gobiernos neoliberales de haber intentado borrar símbolos patrióticos e históricos de los libros de texto, incluyendo a los Niños Héroes de Chapultepec.

“Por eso es tan importante hoy tener la soberanía como faro de luz”, afirmó.

La presidenta utilizó además ese marco histórico para lanzar un mensaje directo a Estados Unidos en medio de las presiones y acusaciones recientes sobre seguridad y narcotráfico.

Sheinbaum reiteró que México acepta cooperación, pero no intervención extranjera.

“¿Quieren ayudar a resolver los problemas de México? Bajen el consumo de drogas y disminuyan el tráfico de armas”, señaló.

En ese contexto, volvió a criticar la estrategia de seguridad del expresidente Felipe Calderón y aseguró que durante su gobierno se permitió la intervención de agencias estadounidenses en territorio mexicano.

Mencionó específicamente el operativo “Rápido y Furioso” y acusó a Calderón de haber pactado con grupos criminales, en contraste con lo que —dijo— ha hecho la actual administración.

Sheinbaum defendió la política de seguridad de su gobierno asegurando que se han detenido más de 50 mil personas y extraditado a 92 integrantes de distintos grupos criminales a Estados Unidos.

También rechazó las críticas de medios de comunicación y analistas a quienes vinculó con el periodo neoliberal y con el exsecretario de Seguridad Genaro García Luna.

“No tenemos ningún temor de nada”, sostuvo.

La presidenta cerró el mensaje asegurando que su gobierno no se dejará presionar “ni por medios de comunicación ni por Estados Unidos” porque, afirmó, tiene claro que la llamada transformación surgió para defender la soberanía, la independencia y la dignidad nacional.