
Prevención y diagnóstico temprano, clave contra la diabetes: Kershenobich
enero 27, 2026
Carlos Guzmán | Corresponsal CDMX.- El secretario de Salud, David Kershenobich, afirmó que la diabetes mellitus no es una sentencia inevitable hacia la discapacidad, la invalidez o la muerte prematura, y sostuvo que hasta 60% de los casos pueden prevenirse con detección temprana, cambios en el estilo de vida y estrategias focalizadas en grupos de alto riesgo.
Durante una exposición sobre medicina preventiva, el funcionario federal subrayó que existe un mito profundamente arraigado en la sociedad: que una vez diagnosticada la diabetes, las complicaciones como insuficiencia renal, ceguera, amputaciones o hipertensión son inevitables.
“Eso no es cierto”, afirmó, al sostener que la enfermedad puede prevenirse, retrasarse y controlarse sin complicaciones graves si se detecta oportunamente.
“La diabetes se desarrolla a lo largo de la vida, se puede prevenir, se puede evitar, se puede manejar sin complicaciones y se pueden retrasar sus efectos con diagnóstico temprano y prevención individual”, explicó.
Uno de los ejes centrales del mensaje fue el cambio de paradigma: no prevenir a todos por igual, sino concentrar esfuerzos en grupos con alto riesgo, lo que permite mayor efectividad y mejor uso de recursos públicos.
Kershenobich indicó que con intervenciones tempranas se puede reducir entre 40% y 60% el riesgo de desarrollar diabetes, especialmente cuando se actúa antes de que aparezcan síntomas clínicos.
El titular de Salud alertó que millones de personas pueden vivir con alteraciones metabólicas sin saberlo, ya que la enfermedad puede desarrollarse de forma asintomática:
• Glucosa en ayuno elevada: niveles de 110 o 120 mg/dL ya representan una alerta temprana.
• Aumento del perímetro abdominal, sin necesidad de obesidad clínica.
• Dietas altas en calorías y ultraprocesados, especialmente desde la infancia.
• Estrés crónico, asociado a elevación de hidrocortisona.
• Alteraciones del sueño, tanto falta como exceso de sueño.
• Sedentarismo y falta de prevención médica.
Estos factores pueden adelantar el desarrollo de la diabetes entre 5 y 10 años, incrementando entre 20% y 60% la probabilidad de padecerla.
Uno de los puntos más relevantes fue el impacto de los antecedentes familiares:
• Con un familiar directo con diabetes, el riesgo se duplica o triplica.
• Con dos familiares directos, el riesgo se multiplica entre 4 y 6 veces.
Además del factor genético, influyen los ambientes compartidos: hábitos alimenticios, falta de ejercicio y estilos de vida.
“Solo saber que un familiar directo tiene diabetes permite activar prevención temprana”, sostuvo.
Kershenobich enfatizó la responsabilidad de los padres: modificar hábitos en casa puede evitar que niñas y niños desarrollen la enfermedad en la adultez.
Otro eje crítico fue la diabetes gestacional, que calificó como una de las oportunidades más desaprovechadas de prevención:
• Las mujeres que la padecen tienen 7 a 10 veces más riesgo de desarrollar diabetes posteriormente.
• Sus hijas e hijos también quedan en condición de alto riesgo.
El secretario detalló que debe existir seguimiento médico obligatorio:
• Revisión de glucosa entre 6 y 12 semanas después del parto.
• Monitoreo anual durante al menos cinco años.
“Cada caso de diabetes gestacional sin seguimiento es una oportunidad perdida de prevención”, advirtió.
El mensaje central de la estrategia federal es un cambio estructural del sistema de salud:
• Menos enfoque en tratamiento de complicaciones.
• Más énfasis en:
• prevención
• atención primaria
• diagnóstico temprano
• educación en salud
• contagio social de hábitos saludables
“No debemos enfocarnos solo en tratar las complicaciones, sino en prevenir la enfermedad desde antes”, concluyó.











