¿Cómo negociar una deuda?

abril 17, 2026

Después de la inflación, del aumento de precios a los básicos, ahora hasta de la subida inminente del costo del kilo de tortilla, qué sigue, las deudas, la moratoria y la cartera vencida.

Derivado de ello, y frente a la decisión que deberán tomar muchas familias en nuestro país, respecto a qué hacer, si ¿comer o pagar?, y a que optaremos indudablemente por lo primero.

Necesitamos saber con urgencia, ¿qué hacer?, ¿cómo se debe de negociar una deuda?, para lograr un acuerdo justo de pago, y no quedar untado en el intento.

A ver primero, y antes que nada, es necesario reconocer nuestras capacidades de pago, para saber si aún podemos pagar, o ya no. De seguir arriba del ring, es importante tener hecha una cuenta, que confronte los ingresos con los egresos.

Nada de evaluar la capacidad de pago en función de lo que siento, o de lo que creo, o de algún ingreso futuro, venta incierta, o de si esta vez, si le pegas al gordo en la lotería.

Decirnos la verdad, a uno mismo; ¡uy, qué difícil!, de hecho lo más difícil, porque siempre está el mecanismo de defensa aquel, que nos impide reconocer y ver con claridad, cual es nuestra situación real.

Y que nos dice, que hay que mantener el esfuerzo por seguir pagando para no quedar mal, lo que al final resulta insostenible y de todos modos, tenemos que dejar de pagar, pero después de haber abonado intereses, que no le hicieron ni “cosquillas” a la deuda, y que bien hubieran servido para un buen enganche de convenio o propuesta de pago con quita.

Otro comentario previo, es pedirte que te sientes por un momento, sin nada más en la mente, y que pienses, que tú no eres el responsable de la situación económica que prevalece en el país, y que tampoco eres el único que se siente caído, y superado en sus fuerzas y respuesta económica.

Esto último porque ese sentimiento de culpa, de vergüenza y de dolor ante lo que ya es una bola de nieve, es parte del problema para recuperarnos en lo económico, partiendo de lo anímico.

Es real, quien se siente que no puede, no podrá. Quien cuando está caído, piensa que está vencido, lo está; y no habrá fuerza externa que lo pueda ayudar.

Sin embargo, cuando aceptamos la realidad tal cual es, sin deteriorar nuestra dignidad, y nuestra confianza, prevalece la Fe y salimos adelante, hasta del más profundo abismo. Lo sé.

Dicho lo anterior, y si estás decidido a resolver tu situación de pagos impagables, te invito a que me busques antes que nada tus contratos, para lograr identificar cuantos tipos de créditos tienes.

Posteriormente haz una lista de todas las deudas y compromisos de pago, que tienes por quincena o por mes, ya sea por cuantía o por fecha de vencimiento.

Es importante también saber cuánto te prestaron, y desde cuándo; para tener información relativa a cuanto has pagado. Sería muy importante que tengas un estado de cuenta a la mano, para visualizar todos los pagos que has hecho, y como se han ido abonando, cuanto se ha ido a capital y cuanto a intereses.

Una vez clarificado ese escenario sería bueno, saber cuánto debes de capital en cada una de las deudas. Cuál crédito sigues usando, y cual ya has dejado de usar.

Toma lápiz y papel y haz una lista, para que puedas ver gráficamente de cuánto estamos hablando. Anota también ahí las fechas de vencimiento, cuando sales de cada una de esas deudas; y otro punto importante es, a cuál de ellas le sigues pidiendo prestado, para cerrar el mes de gastos, o con cuál has hecho refinanciamientos de otros créditos.

Acto seguido, priorizar el orden de los pagos, cual línea de crédito te resulta muy conveniente conservar y de cual puedes darte un respiro para aspirar a un buen convenio con quita.

No levantes el teléfono para negociar si tienes miedo de lo que pueda pasar; la verdad legal sobre las consecuencias de un impago radica en los contratos, y desde luego en las leyes, pero siempre es muy conveniente conocer el clausulado de los contratos, pues existen algunas cuentas de banco, en la modalidad de tarjetas de crédito, que por ejemplo contemplan el “plan de pagos fijos” y en los
mismos contratos te dicen la forma en que estos se solicitan.

Habrá otros que no te den opciones y tengas que recurrir a otras estrategias legales. No caigas en las reestructuras de pago, porque no son para nada la solución que esperas, solo le pondrás más carga de intereses, y un nuevo plazo.

Decide con responsabilidad, pero sobre todo con conocimiento de tus derechos. Y si tienes dudas o deudas, date una vuelta por el Barzón.


visite www.elbarzonrc.org Contacte elbarzonrc@yahoo.com.mx, O sígame en @terecarbajal