Kanye West deberá pagar 140 mil dólares a exempleado por lesiones

marzo 12, 2026
El ya de por sí polémico artista Kanye West fue demandado por Tony Saxon, un antiguo colaborador que trabajó como contratista y cuidador en el ambicioso proyecto de remodelación de su mansión en Malibú. Saxon interpuso el recurso legal en septiembre de 2023.
Entre las acusaciones principales destacaban el incumplimiento de contrato, salarios impagados, condiciones de trabajo peligrosas e inhumanas y despido injustificado. No fue sino hasta el pasado 11 de marzo que se hizo pública la resolución de esta batalla legal.
El juez ordenó a “Ye” el pago de 140 mil dólares, los cuales se encuentran detallados de la siguiente manera: 100 mil dólares para indemnizar gastos médicos (tanto pasados como futuros) y 40 mil dólares por el “dolor y sufrimiento” derivado de sus lesiones. A pesar de la sentencia a su favor, la cifra es considerablemente menor a los 1.7 millones de dólares que Saxon exigía inicialmente.
Durante el juicio, ambas partes obtuvieron victorias parciales. Por el lado del demandante, el tribunal determinó que Saxon era un empleado y no un contratista independiente (contrario a lo que alegaba la defensa), lo que obliga a la empresa Yeezy a cumplir con las leyes laborales de California. Además, se halló a West responsable de las lesiones de cuello y espalda sufridas por el trabajador.
Por su parte, el tribunal favoreció al demandado al dictaminar que no existió un despido injustificado ni se justificaban daños punitivos; es decir, se determinó que el artista no actuó con malicia, fraude u opresión. No obstante, West también se verá obligado a cubrir los honorarios legales de los abogados de Tony, lo que podría incrementar la cifra final de forma considerable debido a la duración del proceso.
Fiel a su estilo, el comportamiento de West durante el juicio fue reportado como errático. Según informes de NBC News, el artista declaró no estar seguro de si era el CEO de “Yeezy Construction”. Además, se le observó cerrando los ojos por tiempos prolongados, pareciendo “cabecear” antes de despertar, habló en voz baja en el estrado y solicitó al jurado ser llamado simplemente “Ye”, rechazando el trato formal de “Sr. Ye” o “Señor” que se exige habitualmente a los testigos en un tribunal.











