
Carlos tiene discapacidad y vende dulces para cubrir sus gastos; acusa extorsiones
octubre 14, 2026
Juan David Castilla/Xalapa. A pesar de las limitantes físicas y la falta de oportunidades laborales incluyentes, Carlos, un joven con parálisis cerebral infantil, sale todos los días a recorrer las calles de la capital veracruzana para ganarse la vida de forma honesta.
Sin embargo, a su lucha diaria se le suman actos de discriminación, extorsión y chantaje por parte de personas abusivas que buscan lucrar con su condición.
Desde hace más de 16 años, Carlos es un rostro conocido en zonas como el Paseo de Los Lagos y el barrio de El Dique. A bordo de su andadera, ha comercializado diversos productos, desde dulces y chocolates hasta café molido que empaqueta con el apoyo de una red de solidaridad.
A pesar de su movilidad severamente reducida y de las dificultades en su habla, Carlos mantiene una actitud firme y el deseo constante de superación. Lamentablemente, su vulnerabilidad ha sido blanco de personas que intentan timarlo o privarlo de sus escasos ingresos.
Recientemente, amigos cercanos al comerciante, quienes se convirtieron en sus aliados tras conocerse en el Centro de Rehabilitación e Inclusión Social de Veracruz (Crisver), denunciaron que una mujer intentó chantajear a Carlos. Tras ofrecerle apoyo para su aseo personal, la mujer le exigió mil pesos bajo la amenaza de difundir acusaciones falsas de presunto acoso en redes sociales si no accedía al pago.
Familiares y allegados del joven calificaron el acto como un chantaje absurdo, considerando que las limitaciones motrices de Carlos le impiden realizar cualquier acción de esa índole sin asistencia. Esta situación ha llevado a su madre a sentir temor constante por su seguridad cada vez que sale a trabajar, debido a los recurrentes robos de los que ha sido víctima.
SIN EMPLEO FORMAL
La historia de Carlos refleja el panorama que enfrentan las personas con discapacidad y los adultos mayores en la entidad al buscar insertarse en el mercado laboral formal.
Aunque acuden a ferias de empleo que presuntamente promueven la inclusión de grupos vulnerables, como la que se realizó este martes en el parque Juárez, la realidad es que las vacantes ofertadas suelen ser exclusivas para personas sin limitaciones físicas o de edad.
Ante la falta de un mercado laboral verdaderamente incluyente, emprendimientos informales como la venta itinerante de café continúan siendo el único sustento para este sector de la población en Xalapa.











