Ébola avanza “sin control” en RD Congo; supera las 3 mil muertes

septiembre 2, 2026

El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo continúa avanzando y ya dejó más de 3 mil personas fallecidas. La epidemia fue declarada oficialmente en mayo en la provincia de Ituri, al noreste del país, y desde entonces el virus se ha extendido a otras zonas, principalmente en regiones afectadas por conflictos y dificultades para acceder a servicios de salud.

De acuerdo con el último balance de las autoridades congoleñas, se han confirmado 6 mil 186 casos y 3 mil 007 muertes, con una tasa de letalidad de 48.6 por ciento. La enfermedad ya está presente en seis provincias, mientras los equipos de salud enfrentan dificultades para detectar nuevos contagios y seguir las cadenas de transmisión.

La situación resulta especialmente preocupante por la velocidad con la que ha crecido el brote. Los organismos sanitarios han señalado que la propagación está siendo más rápida que en otros brotes registrados anteriormente en el país, mientras la violencia, los desplazamientos de población y las limitaciones del sistema de salud complican las labores de contención.

Un brote difícil de contener

Uno de los principales obstáculos para contener el brote es el contexto en el que se desarrolla. Varias de las zonas afectadas se encuentran en regiones marcadas por conflictos armados, desplazamientos de población y dificultades para acceder a servicios básicos de salud. La inseguridad también ha limitado el trabajo de los equipos encargados de localizar casos, rastrear contactos y atender a los pacientes.

A esto se suma que una parte importante de las personas que han muerto por la enfermedad lo ha hecho fuera de los centros de tratamiento. De acuerdo con datos citados por Reuters, alrededor del 60 por ciento de las muertes se han registrado fuera de estas instalaciones, lo que dificulta detectar los casos a tiempo y aumenta el riesgo de que el virus continúe transmitiéndose sin ser identificado.

Otro de los problemas es la variante del virus que provoca el actual brote. Se trata del Bundibugyo, una especie de ébola para la que todavía no existe una vacuna ni un tratamiento específico aprobado. Las autoridades han comenzado a utilizar la vacuna Ervebo entre trabajadores de primera línea, aunque esta fue desarrollada para la variante Zaire y su posible protección contra Bundibugyo todavía está siendo estudiada.  

La Organización Mundial de la Salud (OMS) también ha advertido sobre la velocidad con la que continúa avanzando el brote. En su última actualización de agosto, la organización informó que el ébola ya se había extendido a 60 zonas sanitarias del país, una señal del alcance que ha adquirido la enfermedad en pocas semanas.

Mientras tanto, organismos internacionales y autoridades congoleñas han reforzado la vigilancia, las pruebas de laboratorio y la atención médica. La OMS también ha pedido aumentar los recursos destinados a la respuesta, mientras continúan los ensayos de vacunas y tratamientos dirigidos específicamente contra la variante Bundibugyo.  

El avance de la enfermedad ya convirtió a este en el brote de ébola más grave registrado en la República Democrática del Congo, por encima del ocurrido entre 2018 y 2020. Con la transmisión todavía activa y nuevas zonas afectadas, las autoridades enfrentan el reto de frenar la epidemia antes de que siga ampliando su alcance.