Estudian el cerebro y descubren que ver televisión después de un largo día es bueno para tu salud

enero 16, 2026

CIUDAD DE MÉXICO.- Ver la televisión durante un breve periodo tras un día largo y exigente puede tener un impacto positivo en la salud mental, según un estudio publicado en el Journal of Community & Applied Social Psychology. La investigación analiza cómo un consumo moderado de pantallas contribuye a la recuperación psicológica frente al estrés acumulado por las obligaciones diarias.

El trabajo científico cuestiona la idea ampliamente extendida de que la televisión resulta perjudicial para el cerebro en cualquier circunstancia. Desde una perspectiva neurocientífica, los autores plantean que determinadas actividades de ocio pasivo pueden facilitar que el cerebro reduzca su nivel de activación tras una jornada marcada por la sobrecarga cognitiva y emocional.

La investigación ha sido desarrollada por la conductista Soo Min Toh, de la Universidad de Toronto Mississauga, junto al investigador Xian Zhao, de la Universidad de Ohio. Ambos parten de un principio clave: el hogar no siempre actúa como un espacio de descanso, especialmente cuando existen múltiples demandas familiares.

La carga mental dentro del hogar
Para llegar a estas conclusiones, el equipo analizó datos de más de 61.000 adultos casados recogidos en la American Time Use Survey de la Oficina de Estadísticas Laborales de EEUU. El análisis cruzó variables como el número de hijos, el tiempo dedicado a ver televisión y los niveles percibidos de estrés y agotamiento.

Los resultados confirmaron que los hogares con niños pequeños presentan mayores niveles de fatiga. Sin embargo, apareció un matiz relevante: las personas que veían más televisión afirmaban sentirse menos exhaustas. Según explicó Toh, “el tamaño del hogar refleja cuántas exigencias afronta una persona al llegar a casa, y no siempre es un espacio de recuperación”.

El efecto regulador del tiempo de pantalla
El estudio se amplió con encuestas a estudiantes universitarios en Canadá, quienes evaluaron el grado de ruido y caos en sus hogares. Aquellos que dedicaban más tiempo al uso del móvil o a los videojuegos experimentaban emociones negativas menos intensas. Toh subrayó que “existe un efecto amortiguador del tiempo de pantalla frente a las demandas del hogar”.

Los investigadores advierten de que estos beneficios no justifican un uso excesivo de dispositivos. El objetivo no es prolongar la exposición, sino permitir al cerebro una pausa breve que facilite la restauración de los recursos mentales. En ese equilibrio, ver un poco de televisión puede convertirse en una herramienta funcional para proteger el bienestar psicológico.