
Autonomía municipal en riesgo por control del Congreso sobre planes de desarrollo
febrero 16, 2026
Isabel Ortega/Xalapa, Ver.- La guía para la integración del Plan Municipal de Desarrollo (PMD) emitida por el Congreso de Veracruz no es vinculante ni obligatoria para los ayuntamientos, afirmó el municipalista Rubén Ricaño Escobar.
El director del Centro Municipalista de Desarrollo explicó que el documento, aunque fue expedido por el Congreso local, fue elaborado por la oficina del Programa de Gobierno y debe entenderse únicamente como una herramienta de apoyo metodológico para los municipios que no cuentan con claridad sobre cómo estructurar su plan de desarrollo.
“Es una herramienta que puede ser de mucha utilidad (…) qué bueno que la hicieron, siempre y cuando los ayuntamientos no la asuman como algo obligatorio”, subrayó.
El pasado viernes se publicó en la Gaceta Oficial del Estado una guía tipo “ABC” sobre cómo los ayuntamientos deben integrar su Plan Municipal de Desarrollo, el cual deberá ser entregado al Congreso en el mes de abril para su revisión.
No obstante, Rubén Ricaño consideró grave que el Congreso de Veracruz insista en que los planes municipales deban ser aprobados por el Poder Legislativo, pues —dijo— ello vulnera la autonomía municipal.
“Lo verdaderamente grave no es la guía, sino que el Congreso insiste, a través de la Ley de Planeación, en que ellos son quienes aprueban los planes municipales de desarrollo, y eso es inconstitucional”, señaló.
Recordó que el artículo 115 de la Constitución establece que los ayuntamientos tienen plena facultad para planear su desarrollo, así como para elaborar sus propios planes, reglamentos y disposiciones, sin necesidad de autorización previa por parte del Congreso.
“El ayuntamiento no tiene por qué esperar a que el Congreso apruebe o no apruebe su plan. Eso viola directamente la autonomía municipal”, enfatizó.
Ricaño explicó que anteriormente los planes municipales se enviaban al Congreso únicamente para su revisión y, en su caso, para recibir observaciones. Sin embargo, con la reforma a la Ley de Planeación aprobada el 17 de diciembre de 2025, se establece que los ayuntamientos deben aprobar su plan en Cabildo y posteriormente enviarlo al Congreso para su aprobación, lo que calificó como “una aberración”.
Además, criticó que la ley otorgue al Congreso hasta dos meses para aprobar o rechazar los planes municipales, lo que podría dejar a los municipios sin un Plan Municipal de Desarrollo vigente durante los primeros seis meses de gobierno. “Eso es un verdadero retroceso, una tontería administrativa y una franca violación a la autonomía municipal”, concluyó.




