Ni Tom Cruise ni Iñárritu despiertan interés del público por “Digger”

octubre 13, 2026

La combinación de Tom Cruise y González Iñárritu no fue suficiente para atraer al público a las salas de cine, Digger, la comedia negra dirigida por el cineasta mexicano, registró una recaudación muy por debajo de las expectativas durante sus primeros días en cartelera y continúa perdiendo terreno, pese a contar con una estrella de Hollywood y una producción de alto presupuesto.

La película recaudó 35.3 millones de dólares a nivel mundial durante sus primeras dos semanas de exhibición. En Estados Unidos y Canadá acumuló 14.4 millones de dólares, mientras que su segundo fin de semana registró una caída cercana al 60% en la venta de entradas respecto a su estreno. Las cifras reflejan una respuesta comercial limitada para una producción de esta magnitud.

El resultado también representa un desafío para Warner Bros. La producción habría costado entre 160 y 180 millones de dólares, a los que se sumarían alrededor de 100 millones destinados a publicidad. De acuerdo con estimaciones de la industria difundidas por Variety, las pérdidas podrían alcanzar los 245 millones de dólares si la recaudación final se mantiene cerca de las proyecciones actuales. Esa cifra todavía es una estimación, no un balance financiero definitivo.

No consigue conectar con las audiencias
El desempeño de Digger resulta llamativo por los nombres que encabezan el proyecto. Cruise es uno de los actores más reconocidos de Hollywood, asociado durante los últimos años con grandes producciones de acción, mientras que González Iñárritu cuenta con reconocimiento internacional por películas como “Birdman y El renacido”.

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Sin embargo, esa combinación no se tradujo en una asistencia considerable a las salas. La cinta debutó con aproximadamente 20 millones de dólares en la taquilla mundial y, tras su segundo fin de semana, todavía se encuentra lejos de los ingresos que necesitaría para recuperar su inversión.

Una de las posibles explicaciones está en la naturaleza de la película. A diferencia de las franquicias de acción que han marcado buena parte de la filmografía reciente de Cruise, Digger apuesta por una sátira medioambiental y una comedia negra que aborda el poder, la riqueza y la responsabilidad de las élites. Se trata de una propuesta distinta de los títulos que suelen atraer a una audiencia masiva.

Su recorrido en las próximas semanas permitirá medir si consigue recuperar parte del terreno perdido o si termina como uno de los tropiezos comerciales más importantes del año.