Continúan acciones para salvar ríos en región capital de Veracruz

julio 6, 2026

Juan David Castilla/Xalapa. Ambientalistas y pobladores continúan las acciones para el rescate de los ríos que atraviesan la región capital del estado de Veracruz, donde se ha reportado la presencia de contaminación por heces fecales, según estudios recientes.

En un esfuerzo sin precedentes por la defensa ambiental, más de 90 personas procedentes de diversas comunidades, administraciones gubernamentales, la academia y organizaciones civiles se dieron cita en el municipio de Jalcomulco.

El objetivo fue consolidar una estrategia conjunta y urgente para frenar la grave contaminación por aguas residuales que aqueja a la cuenca de La Antigua y afluentes como los ríos Pixquiac, Sordo y Carrizal.

El encuentro, que se extendió durante dos intensas jornadas de trabajo a inicios de junio, no solo sirvió como un espacio de diálogo, sino como un catalizador de acciones legales y organizativas.

Durante el foro se destacó la existencia de una demanda de amparo que actualmente cuenta con una suspensión y una medida cautelar novedosa, la cual obliga jurídicamente a las autoridades correspondientes a implementar acciones inmediatas para mejorar la calidad del agua en la región.

Los asistentes coincidieron en que la crisis hídrica actual requiere ir más allá de los esfuerzos aislados. Entre los principales consensos alcanzados destaca la urgencia de transitar hacia un modelo de Juntas Intermunicipales, una figura de gobernanza que busca articular los esfuerzos de los distintos ayuntamientos que comparten la cuenca para homologar planes de acción y comisiones de trabajo, evitando la duplicidad de funciones.

«Solos somos invisibles, pero juntos somos invencibles», expresó con entusiasmo una de las lideresas comunitarias al cierre del evento, reflejando el sentir de esperanza de los pobladores que ven en este colectivo una nueva fuerza social para proteger el entorno de las futuras generaciones.

Las organizadores señalaron que el verdadero reto comienza ahora para fortalecer la coordinación colectiva y sumar de manera activa a los actores locales y sectores que aún faltan por integrarse a este frente común.

Bajo la premisa de que «cuidar el agua es cuidar la vida», las comunidades de la cuenca de La Antigua han dejado claro que la resistencia por mantener sus ríos libres, limpios y vivos sigue en marcha, y que no cederán hasta ver garantizado su derecho humano a un medio ambiente sano.