BUROCRACIA QUE SE SUFRE

junio 19, 2026
SERVICIOS PERICIALES: TRÁMITES CON OLOR A MUERTO
Si por mala suerte le toca acudir a Servicios Periciales en Xalapa, vaya preparado. Además de cargar con papeles, vueltas y trámites, podría encontrarse con un recibimiento poco común: un olor a cadáver que llega antes que cualquier funcionario.
La Dirección General de Servicios Periciales, ubicada en la Unidad Habitacional Nuevo Xalapa, es paso obligado para quienes buscan liberar vehículos asegurados, atender investigaciones, accidentes o diversos procedimientos ante la Fiscalía General del Estado.
A simple vista parece la postal clásica de cualquier dependencia: escritorios, expedientes, filas y ciudadanos esperando turno. Pero basta avanzar unos metros para que la realidad golpee directo a la nariz. Dentro del complejo opera un área de resguardo de cuerpos y el aroma que se desprende termina paseándose por oficinas, pasillos y áreas de atención.
La ironía no pasa desapercibida: el sitio encargado de analizar evidencias y cuidar protocolos científicos enfrenta cuestionamientos por las condiciones en las que trabajan diariamente administrativos, especialistas y peritos. Durante un recorrido incluso se observó a una trabajadora embarazada realizando sus labores en ese ambiente.
Expertos señalan que los espacios destinados al manejo de cuerpos requieren sistemas adecuados de refrigeración, ventilación y controles sanitarios para evitar este tipo de situaciones.
Mientras tanto, ciudadanos y empleados siguen haciendo lo suyo acompañados por un visitante incómodo que nadie invitó, pero todos padecen.
Actualmente el Gobierno del Estado realiza trabajos de ampliación en Servicios Periciales; queda esperar que la obra también ayude a resolver un problema que, desde hace tiempo, quedó flotando en el aire… literalmente.
BARRIO DEL DIQUE: VECINOS YA NO QUIEREN MÁS ANTROS
El tradicional Barrio del Dique, uno de los rincones más emblemáticos de Xalapa, quiere conservar el sonido de las familias caminando por Los Lagos y no cambiarlo por el escándalo de la madrugada.
Vecinos de la zona levantaron la voz contra la apertura de más centros nocturnos, al señalar que los desvelos, basura y desmanes comienzan a ganarle terreno a un espacio históricamente identificado por la convivencia, el deporte y el ambiente familiar.
Cristian Hernández, representante vecinal, explicó que existe preocupación por la llegada de nuevos establecimientos, entre ellos uno identificado como “Mesontle”, por lo que solicitaron al Ayuntamiento revisar permisos y poner orden antes de que el problema crezca.
Aseguró que muchos habitantes prefieren mantenerse al margen por temor a represalias, aunque comparten la misma inquietud: evitar que el barrio pierda su esencia.
Los inconformes señalan que mientras llevan años solicitando más espacios deportivos y culturales, los permisos para negocios nocturnos parecen avanzar con mayor facilidad.
Padres de familia denunciaron que por las mañanas, cuando llegan niños y deportistas a la zona de Los Lagos, no es extraño encontrar basura, restos de la fiesta y personas aún bajo los efectos del alcohol “romanceando”.
Entre las pancartas hubo una frase que encendió la polémica: “Donde hay antros hay droga” … ¡Pa´ su mecha Marimar!
Por ahora, el llamado es claro: el Barrio del Dique no quiere apagar sus luces, solo evitar que la vida nocturna termine dejando en la oscuridad a uno de los espacios más representativos de Xalapa.
ARTISTAS INDEPENDIENTES DE XALAPA BAJO METRALLA ADMINISTRATIVA
Quienes también están inconformes con la burocracia municipal de Xalapa, son los artistas independientes, quienes levantaron la voz contra lo que consideran una nueva obra municipal: convertir la cultura en un viacrucis de trámites, permisos y cobros.
A través del pronunciamiento “Asuntos urgentes de la comunidad de artistas independientes de Xalapa”, creadores, promotores y foros denunciaron revisiones durante funciones, exceso de requisitos y medidas que, aseguran, terminan tratando al arte como si fuera cualquier negocio.
“Que el arte necesite un folio para existir no es política cultural. Es burocracia”, reclamaron.
También cuestionaron que mediante padrones y disposiciones administrativas se busque cobrar porcentajes de taquilla a proyectos que muchas veces apenas sobreviven y se sostienen por amor al escenario.
Representantes culturales recordaron que muchos espacios independientes no son empresas, sino lugares donde se construye identidad y comunidad.
Entre canciones, teatro y escenarios, los artistas piden algo sencillo: menos sellos y más apoyo. Porque en la Atenas Veracruzana, dicen, la cultura debería llenar butacas… no formatos.