Ataques israelíes a obligan a 200 mil niños a abandonar sus hogares en Líbano

marzo 10, 2026

Según informó el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), cerca de 700 mil personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares en territorio libanés tras la escalada del conflicto en Oriente Medio, de las cuales aproximadamente 200 mil son niños y niñas, que se suman a las decenas de miles que ya habían sido desarraigadas por intervenciones militares previas.

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) reportó que en los primeros ocho días de la guerra, 294 personas murieron en Líbano y más de mil resultaron heridas. El sábado 7 de marzo, un solo ataque de las fuerzas israelíes en la localidad de Nabi Sheet, en el este del país, dejó 41 fallecidos y decenas de lesionados, según autoridades libanesas citadas por la OCHA.

La intensificación de los ataques aéreos en varias provincias ha ido acompañada de nuevas órdenes de evacuación israelíes. Según reportes de Naciones Unidas, familias intentan llegar a Siria.

Consecuencias de los primeros días de guerra
El conflicto, que estalló el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y subsecuentes contraofensivas iraníes, ha tenido repercusiones en toda la región.

Las autoridades sanitarias israelíes reportaron alrededor de 2 mil heridos desde el inicio de las hostilidades. Autoridades iraníes cifran en al menos mil 330 los civiles fallecidos en su territorio. En Baréin, más de 30 personas resultaron heridas por un ataque con drones iraníes, y Qatar condenó la muerte de dos civiles en Arabia Saudí.

El conflicto también ha paralizado el comercio en el estrecho de Ormuz, por donde circula casi una quinta parte de los envíos mundiales de petróleo, con ataques a buques que han dejado al menos cuatro marineros muertos y tres heridos graves, así como unos 20 mil marineros varados en el golfo Pérsico, según la Organización Marítima Internacional.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) advirtió que la guerra ya tiene “repercusiones inmediatas en la seguridad alimentaria”, debido a la interrupción en el suministro de fertilizantes que transita por Ormuz, lo que podría reducir el rendimiento de cultivos y aumentar los precios globales de alimentos.

En Líbano, donde ya existían altos niveles de inseguridad alimentaria antes del conflicto, y en Irán, los hogares enfrentan una capacidad limitada para absorber nuevas crisis.

Por otro lado, en Gaza, el cierre de pasos fronterizos provocó un fuerte aumento de precios, y el PMA advirtió que podría verse obligado a reducir raciones al 25 por ciento de las necesidades diarias de 1.3 millones de personas si no se restablecen corredores humanitarios confiables.